{"id":2759,"date":"2022-07-28T03:23:49","date_gmt":"2022-07-28T08:23:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=2759"},"modified":"2022-07-28T03:23:49","modified_gmt":"2022-07-28T08:23:49","slug":"el-salvaje-este-americano-con-mas-pedigri","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/el-salvaje-este-americano-con-mas-pedigri\/","title":{"rendered":"El \u00absalvaje este\u00bb americano con m\u00e1s pedigr\u00ed"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>A<b>dirondack. <\/b>Tal vez el nombre no le resulte familiar. De hecho, tampoco es f\u00e1cil de pronunciar o de recordar, pero si se adentra por esta fascinante regi\u00f3n situada a unas <b>cuatro horas de Manhattan,<\/b> es muy probable que nunca olvide ese <b>espl\u00e9ndido paraje de lagos, monta\u00f1as, r\u00edos y bosques <\/b>que le har\u00e1 pensar que se encuentra en los m\u00e1s profundo de Canad\u00e1. Adem\u00e1s de ese maravilloso aire de monta\u00f1a, la <b>regi\u00f3n neoyorkina<\/b> de los Adirondack destila esa curiosa fragancia de los lugares ligados a las \u00e9lites. Estamos en las praderas con m\u00e1s pedigr\u00ed de Estados Unidos, en las que fijaron sus miradas hace m\u00e1s de un siglo las grandes fortunas de esa <b>Am\u00e9rica de la \u00abGilded Age\u00bb,<\/b> es decir, los <b>Rockefellers, Vanderbilts, Carnegies, Guggenheims y Morgans<\/b> como lugar en el que tomarse un descanso mientras amasaban sus enormes fortunas.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n de los Adirondack fue <b>una de las \u00faltimas \u00e1reas del noroeste del pa\u00eds<\/b> en ser exploradas por los colonos. A decir verdad, la regi\u00f3n nunca tuvo pobladores fijos, y fueron disputadas por los iroqueses y los algonquinos, primeros habitantes de lo que hoy es la ciudad de Nueva York. Ambas tribus utilizaron el terreno de la misma forma que siglos m\u00e1s tarde lo har\u00edan las <b>ricas familias de Nueva York <\/b>y<b> Chicago:<\/b> para cazar, pescar, disfrutar de las bondades de esta tierra privilegiada durante la primavera y el verano. En invierno, el territorio se volv\u00eda tan inh\u00f3spito que solo tribus marginadas permanec\u00edan en \u00e9l. Se les llamaba despectivamente \u00abadirondacks\u00bb, que en lengua iroquesa quiere decir <b>\u00ablos que comen corteza de \u00e1rbol\u00bb,<\/b> en alusi\u00f3n a la falta de mejores alimentos que llevarse a la boca durante los nevados inviernos.<\/p>\n<p>Lo curioso es que en un periodo relativamente corto, los habitantes ocasionales de esta regi\u00f3n, pasaron de comer despojos a cenar manjares preparados por los mejores chefs del pa\u00eds. En la segunda mitad del siglo XIX, en pleno auge industrial, <b>\u00abla vuelta a la naturaleza\u00bb se convirti\u00f3 en la nueva moda<\/b> para las sociedades urbanas de ciudades como Nueva York, cuyos ciudadanos deseaban huir del calor y del ajetreo de la gran ciudad.<\/p>\n<figure class=\"c-detail__media composite_image \" id=\"m5671-5670-5672\"><figcaption class=\"c-detail__media__txt composite_image\">\n<p class=\"c-detail__media__subtitle composite_image\">\n<p>        <span class=\"c-detail__media__credit composite_image \" id=\"m5737-5736-5738\">Los Great Camps eran aut\u00e9nticas mansiones con toda clase de comodidades<\/span><span class=\"c-detail__media__author composite_image \" id=\"m5742-5741-5743\">GTRES<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p>Vanderbilt, Rockefeller y otros \u00abnuevos ricos\u00bb de la era industrial compraron gigantescas extensiones de tierra en Adirondack. Hicieron<b> casas para pasar all\u00ed los veranos,<\/b> construcciones de aspecto r\u00fastico que se conocen como los <b>\u00abGreat Camps\u00bb. <\/b>Naturalmente, su idea de campamento distaba mucho de las sencillas caba\u00f1itas de los <i>boy scouts.<\/i> Los Great Camps eran aut\u00e9nticas mansiones con toda clase de comodidades, algunas ten\u00edan hasta cine y bolera. Eran amplias, muy amplias, no solo para dar cobijo a los magnates, sus familias y sus numerosos sirvientes.<\/p>\n<p>Se convirtieron tambi\u00e9n en ese lugar ideal para practicar<b> el arte de recibir, de agasajar y de organizar fiestas.<\/b> El <b>Sotogrande de la \u00e9poca, <\/b>para entendernos. El <i>networking <\/i>de la \u00e9poca. Y, aunque algunas eras verdaderamente sofisticadas, lo interesante fue su estilo constructivo. Estaban dise\u00f1adas para integrarse plenamente en el entorno natural, realizadas con troncos de \u00e1rboles y piedras aut\u00f3ctonas trabajadas por artesanos.<\/p>\n<p>En fin, lo que hoy llamar\u00edamos un<b> \u00abeco resort\u00bb.<\/b> En sus a\u00f1os de esplendor, antes de que la gran depresi\u00f3n del 29 terminara con buena parte de esta fantas\u00eda verde, lleg\u00f3 a haber unos <b>50 Great Camps, hasta cien hoteles y un buen n\u00famero de clubes sociales y deportivos. <\/b>Caza, pesca, largas caminatas y deportes al aire libre eran los principales pasatiempos. Los equipos de <i>baseball<\/i> de las universidades de <b>Yale y Harvard <\/b>sol\u00edan pasar parte del verano aqu\u00ed y era casi casi obligado para sus ilustres visitantes tener alg\u00fan tipo de embarcaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las mejores caba\u00f1as y alojamientos estaban junto a los lagos, incluso en islas, como uno de sus hoteles m\u00e1s c\u00e9lebres <b>The Sagamore<i>, <\/i><\/b>impulsado, entre otros habituales del lugar, por el legendario editor de <i>The New York Times<\/i>, <b>Adolph Ochs. <\/b>Sus fiestas de los s\u00e1bados por la noche se convirtieron en el lugar para ver y ser vistos. Y hacer contactos. <b>Great Camp Sagamore<\/b> fue durante d\u00e9cadas la residencia veraniega de los <b>Vanderbilt.<\/b> La acaudalada familia dispon\u00eda de su propio tren privado para llegar a su casa de vacaciones desde la Gran Estaci\u00f3n Central de Nueva York.<\/p>\n<p>La pesca era<b> uno de los principales pasatiempos <\/b>y uno de sus habituales era una eminencia gran aficionado a este deporte y a estos parajes. Nada menos que <b>Albert Einstein <\/b>pas\u00f3 en <b>Lower Saranac Lake<\/b> unos cuantos veranos desde 1936. Un hecho curioso de los Adirondack es que <b>aqu\u00ed se encontraba pescando Einstein cuando estall\u00f3 la bomba at\u00f3mica en Hiroshima <\/b>el 6 de agosto de 1945. Y, desde aqu\u00ed, hizo sus c\u00e9lebres declaraciones de radio comentando el acontecimiento un par de d\u00edas despu\u00e9s. Curiosa paradoja pensar en estas tranquilas aguas de sus lagos y en aquella gigantesca nube en forma de seta sobre la ciudad japonesa.<\/p>\n<p>Los Adirondack siguen conservando pr\u00e1cticamente igual sus espl\u00e9ndidos encantos naturales, aunque las <b>grandes familias industriales vendieran sus propiedades,<\/b> sigue oliendo a<b> \u00abold money\u00bb. <\/b> En los \u00faltimos a\u00f1os ha aparecido todo un movimiento de arquitectos e historiadores interesados en preservar el valor de estas construcciones que hoy podr\u00edamos considerar pioneras en la sostenibilidad y el respeto hacia el medio ambiente. La <b>pandemia y el trabajo en remoto<\/b> ha tra\u00eddo de nuevo a la palestra los encantos de esta tierra de 3.000 lagos con una extensi\u00f3n mayor que <b>Yellowstone, Yosemite y el Gran Ca\u00f1\u00f3n<\/b> juntos y que conserva ese punto de tierra por conquistar que sigue gustando a los descendientes de aquellos que llegaron en el Mayflower.<\/p>\n<h2 class=\"subtitle\">Vicky recomienda<\/h2>\n<p>No se conoce del todo Estados Unidos si no se tiene una <b>experiencia \u00abcampestre\u00bb<i> made in USA.<\/i><\/b> Una escapada a las caba\u00f1as en el campo con amigos o con familia tambi\u00e9n es parte del <b>\u00abAmerican way of life\u00bb.<\/b> Si quiere conocer la zona en plan sibarita, su lugar es <b>The Point,<\/b> construido como residencia particular de <b>William Avery Rockefeller II,<\/b> reconvertido en lujoso hotel hace unos a\u00f1os, fue el primer <i>Relais&amp;Chateux<\/i> de Estados Unidos. Guardando las tradiciones de los Rockefeller, las noches de los mi\u00e9rcoles y s\u00e1bados exige <i>smoking <\/i>en la cena.<\/p>\n<figure class=\"c-detail__media composite_image \" id=\"m5682-5681-5683\"><figcaption class=\"c-detail__media__txt composite_image\">\n<p class=\"c-detail__media__subtitle composite_image\">\n<p>        <span class=\"c-detail__media__credit composite_image \" id=\"m5755-5754-5756\">La silla Adidondack fue creada por uno de los turistas<\/span><\/p>\n<\/figcaption><\/figure>\n<p>No creo que queden muchos lugares en el mundo que pidan pajarita, y menos en pleno campo, as\u00ed que es una experiencia curiosa. Menos formal e \u00edntimo y mas tipo resort familiar es <b>The Sagamore.<\/b> <b>White Pine Camp, <\/b>tambi\u00e9n reconvertido en hotel, conserva una de las boleras m\u00e1s bonitas de madera que quedan en el pa\u00eds. Y hablando de madera, Adirondack da nombre a un conocido<b> modelo de butaca al aire libre con amplios reposabrazos, un respaldo alto con listones y un asiento m\u00e1s alto en la parte delantera que en la trasera,<\/b> fue dise\u00f1ada por un veraneante en 1903 \u2013seguro que las ha visto hasta en Ikea\u2013. Se dice que la anchura del reposabrazos se debe a que en \u00e9l se pudiera dejar el coctel, la cerveza o el vaso de vino. Estos americanos, siempre tan pr\u00e1cticos\u2026<\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.eldebate.com\/estilo-vida\/viajar\/20220728\/salvaje-este-americano-mas-pedigri.html\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adirondack. Tal vez el nombre no le resulte familiar. 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