{"id":3253,"date":"2022-08-09T12:44:17","date_gmt":"2022-08-09T17:44:17","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=3253"},"modified":"2022-08-09T12:44:17","modified_gmt":"2022-08-09T17:44:17","slug":"la-ville-neuve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/la-ville-neuve\/","title":{"rendered":"La Ville Neuve"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<figure id=\"attachment_895067\" aria-describedby=\"caption-attachment-895067\" style=\"width: 490px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-895067 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-1.gif\" alt=\"\" width=\"490\" height=\"488\"\/><\/noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"lazyload wp-image-895067 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-1.gif\" alt=\"\" width=\"490\" height=\"488\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-895067\" class=\"wp-caption-text\">La Ville Neuve: los cap\u00edtulos recobrados de la arquitectura francesa en la capital 1900-1975. Sala TAC,\u00a0 Caracas 26 de Junio \u2013 25 de septiembre, 2022 (Postal \u2013 Docomomo Venezuela)<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>La arquitectura es el gran libro de la humanidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">V\u00edctor Hugo. <em>Notre-Dame de Paris<\/em>.1<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">A la ciudad de Santiago de Le\u00f3n de Caracas en su 455 aniversario.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Caracas, 25 de julio de 2022<\/p>\n<ol>\n<li><strong> <em>O dix-neuvi\u00e8me!<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00cdtalo Calvino dec\u00eda que \u201clas ciudades invisibles son un sue\u00f1o que nace del coraz\u00f3n de las ciudades visibles\u201d.2 Tan inspiradora idea condujo a Docomomo Venezuela desde su inicio en 2010 a emprender el estudio de las arquitecturas italianas, espa\u00f1olas, estadounidenses, alemanas -y ahora, francesas- que contribuyeron a convertir a Caracas en una de las ciudades modernas m\u00e1s arquitect\u00f3nicamente ricas de toda Am\u00e9rica. As\u00ed, surgi\u00f3 una serie de investigaciones, destinados a explorar y divulgar las influencias de ultramar que coexistieron en el magn\u00edfico valle de la ciudad y su largo frente mar\u00edtimo sobre la costa del mar Caribe desde los inicios del siglo XX.<\/p>\n<p>Las exposiciones <em>Las ITALIAS de Caracas<\/em> (2013), <em>Suite IBERIA<\/em> (2015), <em>OUR Architects en Caracas<\/em> (2017), el ciclo <em>Bauhaus100<\/em> (2019) y ahora la nueva exposici\u00f3n <em>LA VILLE NEUVE <\/em>(2022) muestran la huella en la capital de las culturas m\u00e1s influyentes y transformadoras de su f\u00e1brica urbana, que trajeron consigo los arquitectos, dise\u00f1adores, urbanistas y artistas for\u00e1neos que trabajaron en Caracas junto a los autores locales, rindiendo testimonio de la modernidad, el vanguardismo y la apertura extraordinaria que durante el siglo pasado caracterizaron a la moderna capital de Venezuela.<\/p>\n<p>Hoy, Francia <em>est \u00e0 l\u2019honneur<\/em>. En esta oportunidad, hemos vuelto sobre casi siete d\u00e9cadas a\u00f1os de la historia moderna de la capital, o mejor dicho, de los dos capitales de Venezuela, ya que la ciudad de San Jos\u00e9 de Maracay detent\u00f3 el rango de capital durante el gobierno del General Juan Vicente G\u00f3mez hasta 1936, un poco como ocurriera con Versalles frente a Par\u00eds durante el reinado de Louis XIV. Empezando con la renovaci\u00f3n del estudio de Arturo Michelena de Malaussena Levrero en 1903 y culminando con el edificio El Chorro, la \u00faltima obra de Yves Denis en 1975 en Caracas, la exposici\u00f3n de Docomomo Venezuela muestra los testimonios de una \u00e9poca de marcada influencia de todo lo franc\u00e9s, legando una producci\u00f3n arquitect\u00f3nica, art\u00edstica y urbana que marc\u00f3 profundamente a ambas ciudades, y que hoy es un patrimonio que Venezuela se enorgullece de compartir con Francia y conservar para el mundo. En esta ocasi\u00f3n, tuvimos el placer de trabajar de nuevo con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela y el honor de colaborar con la profesora Paulina Villanueva de la Fundaci\u00f3n Villanueva y con el profesor Antoine Grumbach, Premio Nacional de Urbanismo de Francia 1992.<\/p>\n<p>Francia hab\u00eda empezado a figurar estelarmente en la historia urbana y arquitect\u00f3nica capitalina en el <em>fin de si\u00e8cle<\/em>.3 Durante el gobierno del general Antonio Guzm\u00e1n Blanco, la influencia francesa se expresa con mayor fuerza que nunca antes,4 solo a ser igualada durante el gobierno del general Juan Vicente G\u00f3mez, ya entrado el siglo XX. Dos presidentes, dos gobiernos, dos siglos distintos, dos apasionadas francofilias; una decimon\u00f3nica, otra en olor de modernidad. En la era del guzmancismo florece en el inconsciente colectivo venezolano la pasi\u00f3n por la cultura gala, para continuar durante buena parte del siglo XX como uno de los pilares fundamentales del buen gusto nacional. Guzm\u00e1n lo introduce a trav\u00e9s de las obras p\u00fablicas con el fin de dejar su impronta y cambiarle el rostro a la capital. Tuvo \u00e9xito. El arte franc\u00e9s de construir la ciudad se diversifica, y todo un abanico de tipolog\u00edas francesas tropicalizadas empieza a desplegarse por el territorio, recordando el <em>plaisir de France<\/em> y enriqueciendo al arte local. Un perfume que a\u00fan persiste, pero que la gente ya no lo siente como franc\u00e9s, sino como algo propio.<\/p>\n<p>Caracas en el siglo XIX se llena de nuevas tipolog\u00edas arquitect\u00f3nicas, <em>ch\u00e2teaux, manoirs, chalets, maisons de banlieu<\/em> y villas ecl\u00e9cticas; grandes teatros, grandes colegios y pensionados; <em>march\u00e9s<\/em>, iglesias neog\u00f3ticas, santuarios a la Virgen de Lourdes, <em>palais d\u2019exposition<\/em>, cenotafios, hospitales de pabellones, hip\u00f3dromos, templos mas\u00f3nicos, <em>bains de mer<\/em>, quioscos, <em>cours, gares<\/em> de trenes y tranv\u00edas, arcos triunfales, casinos y <em>palais balneaires<\/em>. Nuevos sistemas constructivos y toda suerte de estructuras met\u00e1licas cambian el panorama de las obras de ingenier\u00eda, b\u00f3vedas, cubiertas, galpones, hangares, puentes colgantes, acueductos. Nuevas tipolog\u00edas decorativas renuevan los interiores de los espacios con <em>boiseries<\/em>, marquesinas de vidrio, g\u00e1rgolas, balaustradas, filigranas en hierro y <em>pain d\u2019 \u00e9pice<\/em>, vitrales, <em>paravents<\/em>, mosaicos y grandes <em>chandeliers<\/em>. Nuevas tipolog\u00edas urbanas restructuran los territorios y el paisaje de la ciudad con la construcci\u00f3n de <em>villes balneaires, cit\u00e9s<\/em> y <em>cit\u00e9s-jardins, places royales<\/em>, ejes, avenidas y esquinas monumentales, <em>planches, promenades, rond-points<\/em> y <em>boulevards<\/em>. Nuevas tipolog\u00edas paisaj\u00edsticas reestructuran el lenguaje de la naturaleza urbana con la introducci\u00f3n de parques p\u00fablicos, <em>squares, bois<\/em>, paseos, escalinatas, <em>folies, \u00e9tangs, jardins a la fran\u00e7aise, parterres,<\/em> <em>broderies, grilles,<\/em> relojes urbanos, templetes, rotondas, glorietas, miradores, <em>fontaines,<\/em> grutas,<em> trellis<\/em>, versallescos vasos ornamentales de flores, farolas <em>en fonte<\/em> y much\u00edsima estatuaria, particularmente ecuestre. Todas ellas, fundidas en la identidad de la capital, entraron a formar parte de Caracas. Para convertirse en la Francia.<\/p>\n<p>Pero a la par que en Caracas Guzm\u00e1n Blanco fung\u00eda de <em>Grand Batisseur<\/em>, emulando en peque\u00f1a escala al Prefecto de Par\u00eds con sus <em>travaux<\/em> caraque\u00f1os, en Par\u00eds una gran revoluci\u00f3n del pensamiento urbano se rebelaba justamente contra los <em>Grand Travaux<\/em> del Baron Haussman. La encabezaba el escritor V\u00edctor Hugo, y su causa la hemos hecho nuestra. Hugo luchaba desde 1830 contra la destrucci\u00f3n de los monumentos nacionales de Francia, particularmente en la capital, \u201cfavoreciendo una nueva sensibilidad, una toma de conciencia intelectual y art\u00edstica, en arquitectura y tambi\u00e9n en materia de paisaje\u201d.5 Un activismo que le llev\u00f3 a escribir en 1831 en su novela <em>Notre-Dame de Paris<\/em> tres cap\u00edtulos independientes de la trama, dedicados a la preservaci\u00f3n del patrimonio. Perdidos al momento de la primera edici\u00f3n, Hugo los recupera en 1832, public\u00e1ndolos en la segunda edici\u00f3n bajo el t\u00edtulo \u201cNotre-Dame\u201d. Son los famosos<em> chapitres retrouv\u00e9s<\/em> (cap\u00edtulos recobrados), que lo catapultaron como vocero de la nueva causa patrimonial, la cual conducir\u00e1 en 1837 a la creaci\u00f3n de la <em>Comission Sup\u00e9rieure des Monuments Historiques<\/em>. Nosotros en la exposici\u00f3n, en humilde homenaje, recobramos veintinueve cap\u00edtulos franceses para la historia y el patrimonio com\u00fan de nuestros dos pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong><em>2. Ailleurs<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Ailleurs<\/em> es una palabra tan bella como ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Paul Morand.6<\/p>\n<figure id=\"attachment_895068\" aria-describedby=\"caption-attachment-895068\" style=\"width: 663px\" class=\"wp-caption alignnone\"><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-895068 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-2.gif\" alt=\"\" width=\"663\" height=\"500\"\/><\/noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"lazyload wp-image-895068 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-2.gif\" alt=\"\" width=\"663\" height=\"500\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-895068\" class=\"wp-caption-text\">La quinta Campanero, urbanizaci\u00f3n Las Palmas, Caracas (f. 1940s \u2013 Crono Arquitectura Venezuela)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Recorriendo Caracas y Maracay, fueron apareciendo una a una las obras de los franceses. Una producci\u00f3n exquisita, que se vela sutilmente en toda su complejidad tras los muros, tras los entretelones, elegante. Mas basta empezar a buscarla para que reaparezca, <em>rayonnante<\/em>, en todo su esplendor. El aporte franc\u00e9s se nos presenta signado, por un lado, por el \u00e9nfasis en el planeamiento urbano y en el arte de construir la ciudad, y por el otro, por la fuerte presencia de las artes decorativas, por la experticia de los ingenieros y de los constructores y por la impecabilidad omnipresente del entrenamiento acad\u00e9mico de los arquitectos. Hay en todos los autores una conciencia del encargo de ultramar, de la obra <em>ailleurs<\/em>, destinada al Caribe, en un mundo ex\u00f3tico, lejano, tropical, exhuberante, cuyo reto creativo resulta a\u00fan m\u00e1s estimulante. Encontramos tambi\u00e9n en ellos un singular amor por la naturaleza y una emoci\u00f3n frente a la monumental belleza del paisaje. Basta admirar las junglas de vidrio de L\u00e9ger y de Ingrand, los croquis donde Rotival so\u00f1aba con la Caracas moderna, los gigantescos <em>all\u00e9es <\/em>plantados con \u00e1rboles monumentales de Roche y de Potel, o el audaz trazado sobre las gargantas del abra de Catia de los viaductos pretensados de Freyssinet.<\/p>\n<p>En el caso de Francia, se repite la historia -como ocurri\u00f3 con los americanos- de los encargos puntuales, de las obras de autores que recibieron una comisi\u00f3n \u00fanica, y que realizaron sin llegar a pisar nunca el suelo venezolano, como es el caso de Prost con el Plan Monumental de Caracas, de Le Corbusier con la Capilla Delgado-Chalbaud, o de Guillonnet con los murales del Nuevo y Viejo Mundo para la Casa Amarilla. Pero tambi\u00e9n ocurri\u00f3 lo contrario, creadores que vinieron a trabajar y se quedaron en Venezuela para siempre, como pas\u00f3 con Lambert, con Ventrillon-Horber y con el Hermano Juan. Destaca en esta oportunidad la presencia de dos mujeres artistas y dise\u00f1adoras, Madeleine Lizer-Guyon y Carmen Helena de Las Casas, la primera, la participante largamente olvidada en el brillante Pabell\u00f3n de Venezuela en la Feria de 1937, y la segunda, la \u00fanica venezolana en nuestro elenco, con quien hemos hecho una excepci\u00f3n de la regla al incluirla junto al resto de los autores galos por haber sido socia en una firma parisina, Lahalle, Levard &amp; Las Casas.<\/p>\n<figure id=\"attachment_895069\" aria-describedby=\"caption-attachment-895069\" style=\"width: 575px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-895069 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-3.gif\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"478\"\/><\/noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"lazyload wp-image-895069 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-3.gif\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"478\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-895069\" class=\"wp-caption-text\">La plaza Francia de Altamira (f. 1950s \u2013 Archivo Fundaci\u00f3n de la Memoria Urbana)<\/figcaption><\/figure>\n<p><em>\u00a0<\/em><em><strong>3. Cadavre exquis<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00bfDe qu\u00e9 servir\u00eda la historia, si ella no fuera una ense\u00f1anza?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Eug\u00e8ne Viollet-le-Duc.7<\/p>\n<p>Alphonse de Lamartine, a fines del siglo XIX, se preguntaba, la cabeza posada sobre las rodillas de Elvira: <em>\u201cEl futuro, \u00bfllegar\u00e1?\u201d.<\/em>8 Y es cierto que en Venezuela el siglo XIX tard\u00f3 algo m\u00e1s en irse y el futuro dur\u00f3 algo m\u00e1s en llegar.\u00a0 Si como los surrealistas, arm\u00e1ramos con los fragmentos de la ciudad francesa entre Caracas y Maracay una gran composici\u00f3n, ese cad\u00e1ver exquisito tendr\u00eda muchas piezas que recordar\u00edan a la gran Exposition Internationale des Arts D\u00e9coratifs et Industriels Modernes de 1925, y por ende mucho Art D\u00e9co; estar\u00eda a la vez lleno de im\u00e1genes academicistas y de eclecticismos, as\u00ed como de tard\u00edos episodios urbanos decimon\u00f3nicos y tambi\u00e9n de fragmentos en <em>Style Moderne<\/em> y de bocetos de la m\u00e1s abstracta modernidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_895070\" aria-describedby=\"caption-attachment-895070\" style=\"width: 709px\" class=\"wp-caption alignnone\"><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-895070 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4.jpg\" alt=\"\" width=\"709\" height=\"890\" srcset=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4.jpg 709w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-239x300.jpg 239w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-696x874.jpg 696w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-335x420.jpg 335w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-669x840.jpg 669w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\"\/><\/noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"lazyload wp-image-895070 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4.jpg\" alt=\"\" width=\"709\" height=\"890\" srcset=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4.jpg 709w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-239x300.jpg 239w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-696x874.jpg 696w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-335x420.jpg 335w, https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-4-669x840.jpg 669w\" data-sizes=\"(max-width: 709px) 100vw, 709px\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-895070\" class=\"wp-caption-text\">Los viaductos de la autopista Caracas-La Guaira (f. 1950s -Archivo Fundaci\u00f3n de la Memoria Urbana).<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto es que desde comienzos del siglo XX hasta poco despu\u00e9s del medio siglo, Caracas y Maracay fueron el escenario de una renovada era de influencia francesa. En ellas la abstracci\u00f3n empez\u00f3 a abrirse camino gradualmente en el mundo de la arquitectura y de las artes decorativas y la ciencia urban\u00edstica empez\u00f3 a dar sus primeros pasos, como lo demuestra el nombre otorgado al Plan Monumental de Prost, Lambert, Rotival &amp; Wegestein de 1939, titulado con mucha raz\u00f3n \u201cPrimer Plan de Urbanismo de Caracas\u201d.9 Con la construcci\u00f3n de la Avenida Principal de Caracas, o Avenida Central Bol\u00edvar, la organizaci\u00f3n de <em>la ville neuve <\/em>cambiaria para siempre.<\/p>\n<figure id=\"attachment_895071\" aria-describedby=\"caption-attachment-895071\" style=\"width: 769px\" class=\"wp-caption alignnone\"><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-895071 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-5.gif\" alt=\"\" width=\"769\" height=\"485\"\/><\/noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"lazyload wp-image-895071 size-full\" src=\"https:\/\/cdn.elnacional.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-5.gif\" alt=\"\" width=\"769\" height=\"485\"\/><figcaption id=\"caption-attachment-895071\" class=\"wp-caption-text\">La Avenida Bolivar (f. 1950s \u2013 Archivo Fundaci\u00f3n de la Memoria Urbana).<\/figcaption><\/figure>\n<p>Durante los tiempos en que la Primera y la Segunda Guerra Mundial transcurr\u00edan y terminaban, Francia, siempre al centro de los acontecimientos, trat\u00f3 de encontrar formas para no encerrarse totalmente en sus problemas y salir adelante, aspirando siempre a un futuro brillante, m\u00e1s optimista y promisor. De all\u00ed el mandato a las Delegaciones de Francia a la b\u00fasqueda en el extranjero de encargos internacionales para grandes trabajos de urbanismo y arquitectura. Recordemos las estructuras met\u00e1licas que la gran empresa de Gustave Eiffel envi\u00f3 a Caracas para la F\u00e1brica de Tabaco de Ca\u00f1o Amarillo a comienzos de siglo, o la propuesta del conde Vladimir de Bertrend, ingeniero franc\u00e9s, presentada al gobierno del general Marcos P\u00e9rez Jim\u00e9nez en los a\u00f1os cincuenta de construir un telef\u00e9rico para uso tur\u00edstico en la monta\u00f1a del \u00c1vila, conduciendo a que la idea poco despu\u00e9s se hiciera realidad.10<\/p>\n<p>Hilando los fragmentos de la ciudad francesa, los encontramos haciendo epifan\u00edas por doquier, incluso hasta en los espacios m\u00e1s dom\u00e9sticos. Salta a la vista la proliferaci\u00f3n de la cultura decorativa, y las capitales se llenan de vitrales de Saint-Blancat y de Georges Bourgeot fabricados en Toulouse. Los motivos decorativos inspirados en las herrer\u00edas de autores como Edgar W. Brandt, de fuentes de agua y estilizadas rosas en hierro invaden ambas ciudades, y podemos encontrarlas en muchas herrer\u00edas, anunciando la est\u00e9tica modernista.<\/p>\n<p>La influencia francesa alcanz\u00f3 m\u00faltiples formas de expresi\u00f3n. Recordemos el impacto impresionante que tendr\u00e1 sobre la cultura arquitect\u00f3nica y art\u00edstica del pa\u00eds la colecci\u00f3n de integraciones entre arte y arquitectura realizada por el maestro venezolano Carlos Ra\u00fal Villanueva con un grupo de artistas franceses en la Plaza Cubierta de la Ciudad Universitaria de Caracas, conocida tambi\u00e9n como la Suite Francesa. Esta cambi\u00f3 por completo y para siempre la relaci\u00f3n entre arte y arquitectura en nuestras ciudades, quienes incorporaron este cap\u00edtulo como parte intr\u00ednseca de su identidad moderna. Y aqu\u00ed debemos hacer un comentario sobre la importancia que las grandes escuelas de arquitectura e ingenier\u00eda y academias de arte de Par\u00eds, principalmente, tuvieron a trav\u00e9s de las obras de sus <em>\u00e9l\u00e8ves<\/em> venezolanos, como Villanueva. Muchas obras de arquitectura que cre\u00edamos francesas son obras de esta <em>Pl\u00e9iade<\/em> de maestros educados en Francia, quienes se convirtieron en voceros y embajadores naturales de su cultura art\u00edstica.<\/p>\n<p>As\u00ed, queremos invitarlos a volver a estas dos ciudades ex\u00f3ticas <em>d\u2019outremer,<\/em> que crec\u00edan con optimismo al ritmo del progreso a comienzos del siglo XX. Para admirar con nuevos ojos el espacio del atrio frente al selv\u00e1tico vitral de Ingrand en la quinta Piedra Azul. Para observar cada detalle de las herrer\u00edas de Brandt de la Casa de Dolores Amelia. Para fascinarnos ante el monumental Patio Guillonnet de la Casa Amarilla, reconstruido digitalmente por primera vez desde su destrucci\u00f3n en los a\u00f1os cincuenta. Para disfrutar de la S\u00edntesis de las Artes de la Plaza Cubierta y la Biblioteca Central, de la deslumbrante modernidad del Jard\u00edn de Infancia de Fouilhoux, de los arcos audaces de los viaductos de Freyssinet, de las artes decorativas del Teatro Principal y el antiguo Palacio de la Gobernaci\u00f3n y del visionario talento territorial de Prost en el Plan Monumental de 1939, aderezado por las modernas arquitecturas de Lambert, en especial por el magn\u00edfico, napole\u00f3nico y neoprecolombino Sagrario al Libertador.<\/p>\n<p>Lugares y arquitecturas a las que hemos querido celebrar con frases de la novela Not<em>re-Dame de Paris <\/em>(1832) de V\u00edctor Hugo en los t\u00edtulos de cada cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>Volvamos a nuestras capitales modernas de influencia francesa y revisitemos, como dijera Proust, <em>l\u2019edifice immense du souvenir<\/em>. Feliz d\u00eda de la Ciudad 2022.<\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><em>\u00ab L\u2019architecture est le grand livre de l\u2019humanit\u00e9 \u00bb.<\/em> Victor Hugo. <em>Notre-Dame de Paris<\/em>, Libro Quinto, II Ceci tuera cela, Par\u00eds, 1831: p. 239. 1<\/li>\n<\/ol>\n<p>2\u00a0 \u00cdtalo Calvino. Nota preliminar, <em>Las ciudades invisibles<\/em>, conferencia en ingl\u00e9s para los estudiantes de la Graduate Writing Division, Columbia University, Nueva York, 29 de marzo, 1983.<\/p>\n<p>3 Ver: Marisa Vannini. <em>La influencia francesa en Venezuela,<\/em> Colecci\u00f3n Francia 39, Fundavag Ediciones, Caracas, 2018.<\/p>\n<p>4 Ver: Graziano Gasparini<em>. Caracas, la ciudad colonial y guzmancista<\/em>, Ernesto Armitano, editor, Caracas, 1978.<\/p>\n<p>5 V. Hugo. <em>Pamphlets pour la sauvegarde du Patrimoine : Guerre aux demolisseurs<\/em> !, L\u2019Archange Minotaure, Chemin des Puits, 2006.<\/p>\n<p>6 <em>\u00ab Ailleurs est un mot aussi beau que demain \u00bb.<\/em> Paul Morand. <em>Montociel,<\/em> Gallimard, Par\u00eds, 1960.<\/p>\n<p>7\u00a0 Eugene Viollet-leDuc. <em>\u00ab A quoi servirait l\u2019histoire, si elle n\u2019etait un ensignement ? \u00bb, Histoire d\u2019un hotel de ville et d\u2019une cathedrale,<\/em> J. Hetzel et Cie., Par\u00eds, 1878 : p. 272.<\/p>\n<p>8 <em>\u00ab L\u2019avenir arrivera-t-il ? se demande Alphonse de Lamartine, la t\u00eate pos\u00e9e sur les genoux d\u2019Elvire \u00bb.<\/em> En\u00a0: Elvire de Brissac.\u00a0 <em>O dix-neuvi\u00e8me !,<\/em> Grasset, 2001.<\/p>\n<p>9 Revista Municipal del Distrito Federal, n. 1, Gobernaci\u00f3n del Distrito Federal, Caracas, 1939.<\/p>\n<p>10 Federico Prieto. <em>Hotel Humboldt, un milagro en el \u00c1vila,<\/em> Fundavag, Caracas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<div id=\"conelnacional-container\">\n<i style=\"background:#ffe500;font-weight:bold;font-size:17px;\">El periodismo independiente necesita del apoyo de sus<br \/>\nlectores para continuar y garantizar que las noticias inc\u00f3modas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance.<br \/>\n\u00a1Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!<\/i>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.elnacional.com\/opinion\/la-ville-neuve\/\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ville Neuve: los cap\u00edtulos recobrados de la arquitectura francesa en la capital 1900-1975. Sala TAC,\u00a0 Caracas 26 de Junio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3254,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[1013,1012],"class_list":["post-3253","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-le-corbusier","tag-neuve","tag-ville"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Hannia-1.gif","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3253"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3255,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3253\/revisions\/3255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}