{"id":4974,"date":"2022-10-10T00:03:18","date_gmt":"2022-10-10T05:03:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=4974"},"modified":"2022-10-10T00:03:18","modified_gmt":"2022-10-10T05:03:18","slug":"esta-es-la-vida-en-el-metaverso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/esta-es-la-vida-en-el-metaverso\/","title":{"rendered":"Esta es la vida en el metaverso"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Especial para Infobae de <a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2022\/10\/07\/technology\/metaverse-facebook-horizon-worlds.html\" rel=\"\u201dnoopener noopener\" noreferrer=\"\">The New York Times<\/a>.<\/p>\n<p>Mis dos hijas peque\u00f1as lloran mientras le digo a mi marido que ahora se quedar\u00e1 solo porque me voy al metaverso. Encerrada en el despacho de mi casa un viernes a las siete de la noche, me pongo el dispositivo de realidad virtual de Meta, de 399 d\u00f3lares: el Quest 2, un voluminoso visor blanco con todo tipo de c\u00e1maras, micr\u00f3fonos, altavoces, pantallas oculares y sensores.<\/p>\n<p>Cuando lo enciendo, los gritos de \u201cquiero que mam\u00e1 me prepare para ir a dormir\u201d se desvanecen, sustituidos por el sonido de una suave brisa y el piar de los p\u00e1jaros. Me transporta a una villa en la ladera de la monta\u00f1a. Giro la cabeza para contemplar un r\u00edo lejano y un cielo dorado salpicado de globos aerost\u00e1ticos. Este impresionante lugar (que puedo cambiar, como fondo de escritorio) es un vest\u00edbulo glorificado, donde elijo una aplicaci\u00f3n para cargar.<\/p>\n<p>Podr\u00eda meditar, hacer cardioboxing o matar zombis, pero estoy aqu\u00ed por Horizon Worlds, la red social de Meta basada en la RV, donde al menos 300.000 personas pasan el rato como versiones de dibujos animados de s\u00ed mismas, construyendo mundos con mansiones virtuales, clubes nocturnos, jardines y teatros.<\/p>\n<p>Elijo un mundo con un club de comedia de cuatro pisos bajo un cielo estrellado. Cuando entro, un hombre con capucha gris se acerca a m\u00ed. \u201cHola\u201d, le digo. Me mira fijamente como respuesta, as\u00ed que me alejo flotando.<\/p>\n<p>Un avatar con gorra de b\u00e9isbol sube al escenario y toma el micr\u00f3fono. \u201c\u00bfQuieres que te cuente una an\u00e9cdota de mi escuela?\u201d, pregunta con voz jovial que insin\u00faa un relato de preocupaciones del sexto grado. \u201cNo quiero escuchar eso\u201d, dice alguien cuya voz parece salir de mi izquierda, aunque estoy sola en mi oficina.<\/p>\n<p>Horizon es \u201cel universo de Meta en el metaverso<em>\u201d<\/em>, coment\u00f3 Vishal Shah, el ejecutivo a cargo de \u201cla versi\u00f3n espacial copresente de internet\u201d, en la que la compa\u00f1\u00eda antes conocida como Facebook ha apostado su futuro. Meta tiene un historial impresionante, y cambia de manera fundamental la forma en que sus casi 3000 millones de usuarios socializan, comparten informaci\u00f3n y pierden el tiempo.<\/p>\n<p>Se estima que Meta ha vendido casi quince millones de auriculares habilitados para el metaverso y, sin embargo, las personas siguen esc\u00e9pticas respecto al internet inmersivo. Desde que Mark Zuckerberg, el director ejecutivo, anunci\u00f3 el a\u00f1o pasado que planeaba invertir miles de millones de d\u00f3lares para llevar el metaverso a las masas, se desplom\u00f3 el precio de las acciones de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>No faltan los esc\u00e9pticos que se burlan de los planes de Meta, pero \u00bfcu\u00e1ntos de ellos han experimentado el metaverso? Decid\u00ed probarlo definiendo el metaverso, para mis prop\u00f3sitos, como Horizon, la plataforma virtual de Meta para eventos, reuniones de negocios y espacios construidos por usuarios.<\/p>\n<p>Mi objetivo era visitar el metaverso cada hora del d\u00eda y de la noche, al menos una vez durante cada una de las 24 horas, para conocer los flujos y reflujos de Horizon y conocer a los primeros usuarios del metaverso. Dej\u00e9 la televisi\u00f3n, los libros y renunci\u00e9 a muchas horas de sue\u00f1o los \u00faltimos meses para pasar decenas de horas como una versi\u00f3n animada, flotante y sin piernas de m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Quer\u00eda entender qui\u00e9n estaba all\u00ed actualmente y por qu\u00e9, y si el resto de nosotros alguna vez querr\u00eda unirse a ellos.<\/p>\n<p><b>Mi tribu: padres con ni\u00f1os peque\u00f1os<\/b><\/p>\n<p>Un s\u00e1bado por la ma\u00f1ana, mi perro me despert\u00f3 a una hora dolorosamente temprana, gimiendo porque quer\u00eda salir. El resto de la familia estaba profundamente dormido, as\u00ed que me puse el dispositivo con una comez\u00f3n incontrolable en las manos causada por una planta venenosa que hab\u00eda tocado mientras quitaba hierbas malas en el mundo real.<\/p>\n<p>Viaj\u00e9 a la Plaza, el colorido lugar central de reuni\u00f3n de la red social, donde puedes encestar en una cancha de baloncesto, subir a casitas en \u00e1rboles, lanzar aviones de papel y tocar las teclas de arco iris de un piano de piso, opciones un tanto extra\u00f1as para una aplicaci\u00f3n supuestamente reservada para personas mayores de 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Tal vez porque no soy aficionada a los videojuegos, lo primero que siempre me llam\u00f3 la atenci\u00f3n mientras viajaba de un mundo a otro en Horizon fueron los sonidos de otras personas: un ni\u00f1o quej\u00e1ndose de que lo hac\u00edan comer, por ejemplo, o la tos de alguien, algo que me hizo estremecer a pesar de que los g\u00e9rmenes del mundo real estaban muy lejos.<\/p>\n<p>Me desplac\u00e9 usando una palanca en mi control. La primera vez que lo hice, me mare\u00e9 y casi me caigo. R\u00e1pidamente me di cuenta de que el metaverso, a excepci\u00f3n de sus juegos y aplicaciones de ejercicio, se experimentaba mejor sentada.<\/p>\n<p>Charl\u00e9 con unos brit\u00e1nicos que acababan de poder unirse a Horizon. Meta lanz\u00f3 la red social en Estados Unidos y Canad\u00e1 en diciembre y la est\u00e1 extendiendo poco a poco al resto del mundo, como hizo Facebook con los campus universitarios en sus inicios. Conoc\u00ed a Shy Boogie, una madre soltera y sociable del sur de California, que formaba parte de una gran tribu en Horizon: padres que antes disfrutaban las salidas, pero que ahora estaban atrapados en casa con ni\u00f1os peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Shy Boogie compr\u00f3 su dispositivo en enero y ahora visita Horizon con regularidad, donde asegura que ha conocido a \u201cgente genial\u201d. Confes\u00f3 que el \u00fanico problema es la cantidad de ni\u00f1os que aparecen de pronto y perturban su tiempo con otros adultos. Mientras habl\u00e1bamos, avatares con voces infantiles no dejaban de interrumpirnos. \u201cEstoy usando el dispositivo de mi madre\u201d, dijo uno de ellos.<\/p>\n<p>Shy Boogie estuvo incomodando a otros usuarios pregunt\u00e1ndoles demasiados detalles sobre su vida en el mundo real.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDe d\u00f3nde eres?\u201d, le dijo a un joven de 17 a\u00f1os con bigote y traje.<\/p>\n<p>\u201cDe Oreg\u00f3n\u201d, dijo tras una pausa.<\/p>\n<p>\u201cS\u00ed, pero \u00bfde qu\u00e9 ciudad?\u201d, insisti\u00f3.<\/p>\n<p>Meta obliga a los usuarios de Horizon a dise\u00f1ar avatares que parezcan personas reales \u2014no pl\u00e1tanos gigantes ni robots enormes\u2014, y muchas personas eligen verse como en la vida real, pero lo que implica usar un seud\u00f3nimo sigue siendo parte del atractivo.<\/p>\n<p>Sin embargo, yo us\u00e9 mi nombre real y le dije a la gente que era reportera de The New York Times y que estaba grabando mi experiencia con una herramienta integrada en mi dispositivo. Esta c\u00e1mara con perspectiva era un poco espeluznante porque no notificaba a los dem\u00e1s cuando se encend\u00eda. Cuando revel\u00e9 que estaba grabando, la gente a veces gritaba: \u201c\u00a1Es de la polic\u00eda!\u201d, y hu\u00eda.<\/p>\n<p>Cuando Shy Boogie se alej\u00f3 flotando para ir a un encuentro privado con un avatar masculino que hab\u00eda estado coqueteando con ella, me di cuenta de que la picaz\u00f3n en la mano hab\u00eda desaparecido. Sab\u00eda que la terapia de realidad virtual se hab\u00eda utilizado para tratar afecciones graves, como traumatismos y dolor cr\u00f3nico. En mi caso, el metaverso fue mucho m\u00e1s efectivo que la crema de hidrocortisona.<\/p>\n<p><b>Noct\u00e1mbulos<\/b><\/p>\n<p>Sam Ferrer, de 25 a\u00f1os, una ilustradora que vive en el \u00e1rea metropolitana de Nueva York, usa anteojos dorados con forma de b\u00faho, al igual que su avatar, Lil Nihilist. Me dijo que el metaverso la hab\u00eda ayudado a superar un momento dif\u00edcil de su vida.<\/p>\n<p>\u201cSi no hubiera empezado a usar un dispositivo de realidad virtual cuando lo hice, ahora podr\u00eda estar muerta\u201d, coment\u00f3 una noche en la Plaza.<\/p>\n<p>Ferrer se gradu\u00f3 de la universidad al principio de la pandemia y se mud\u00f3 al otro lado del pa\u00eds, donde no ten\u00eda amigos. En diciembre de 2020, aislada y sola, entr\u00f3 en una tienda 4-Star de Amazon y se compr\u00f3 un Quest 2. Empez\u00f3 a usar la red social de realidad virtual casi todas las noches, primero en las aplicaciones AltSpace y vTime antes de pasarse a Horizon.<\/p>\n<p>\u201cMe gusta estar ah\u00ed de la 1 a las 3 de la madrugada\u201d, dice refiri\u00e9ndose al momento en que el metaverso est\u00e1 m\u00e1s concurrido. Se acuesta bajo una cobija pesada en su cama, con un bocadillo y una bebida, y pasa horas charlando con sus amigos en Horizon. Conecta su dispositivo a una toma de corriente para que no se le agote la bater\u00eda y termina la sesi\u00f3n cuando est\u00e1 demasiado cansada para continuar.<\/p>\n<p>Este patr\u00f3n es muy com\u00fan entre los primeros usuarios del metaverso, que no quieren verse limitados a las dos horas que permite la bater\u00eda integrada del dispositivo. La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud afirma que los campos electromagn\u00e9ticos emitidos por dispositivos electr\u00f3nicos como los celulares no suponen un riesgo para la salud. Un representante de Meta se\u00f1al\u00f3 que los dispositivos son seguros mientras est\u00e1n enchufados.<\/p>\n<p>Aunque no soy muy nocturna y tuve que alterar considerablemente mi horario de sue\u00f1o para asistir al metaverso a altas horas de la madrugada, fue entonces cuando tuve las conversaciones m\u00e1s interesantes con artistas y tecn\u00f3logos de una amplia gama de zonas horarias. Muchos de ellos estuvieron all\u00ed durante muchas horas. Un avatar con boina llamado I Love My Cat expres\u00f3 su preocupaci\u00f3n por el tiempo que la gente usaba el dispositivo. Era una \u201cgu\u00eda de la comunidad\u201d, uno de los muchos moderadores que contrat\u00f3 Meta para pasar el rato en la Plaza, responder preguntas y hacer cumplir el c\u00f3digo de conducta de la empresa. Se tomaba un descanso m\u00e1s o menos cada hora durante su turno de ocho horas.<\/p>\n<p>\u201cUna vez estuve hablando con alguien que llevaba aqu\u00ed m\u00e1s de doce horas\u201d, me dijo. \u201cNo s\u00e9 c\u00f3mo lo hacen\u201d.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil perder la noci\u00f3n del tiempo en Horizon. Como en un casino, no hay relojes en las paredes. Ferrer asegur\u00f3 que era lo que hac\u00eda ahora en lugar de ver la televisi\u00f3n o abrir la aplicaci\u00f3n de TikTok.<\/p>\n<p><b>Los ni\u00f1os<\/b><\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 mi Quest 2, hice algo que nunca antes hab\u00eda hecho: le\u00ed un manual de seguridad del producto en su totalidad, o al menos desde el frente hasta el lugar donde cambi\u00f3 a franc\u00e9s: 40 p\u00e1ginas de precauciones sobre el dispositivo de medio kilo que estaba a punto de ponerme en la cabeza durante muchas horas.<\/p>\n<p>Me advirti\u00f3 sobre posibles efectos secundarios, como n\u00e1useas, convulsiones y visi\u00f3n borrosa. Dec\u00eda que no usara el dispositivo bajo la influencia de drogas o alcohol ni cuando estuviera muy cansada, y me indic\u00f3 que me instalara en un \u201cespacio de juego seguro\u201d, lejos de paredes, muebles, televisores, ventiladores de techo, escaleras y ventanas, porque una vez que el usuario se pone el dispositivo, puede ser f\u00e1cil olvidar los peligros del mundo real.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se\u00f1alaba que los ni\u00f1os menores de 13 a\u00f1os no deben usarlo, mientras que los mayores de 13 a\u00f1os no deben usarlo durante \u201cperiodos prolongados\u201d, ya que podr\u00eda interferir con el \u201cdesarrollo visual\u201d y la coordinaci\u00f3n visual-manual.<\/p>\n<p>Al ponerme el dispositivo, pens\u00e9 que me ve\u00eda como una versi\u00f3n fallida del futuro, pero mi hija de 5 a\u00f1os qued\u00f3 cautivada. Me rog\u00f3 que la dejara usarlo. Termin\u00e9 por ceder y la dej\u00e9 jugar Bogo, un juego en el que cuidaba a un lindo beb\u00e9 extraterrestre. Despu\u00e9s de unos minutos, trat\u00e9 de quit\u00e1rselo, pero le gust\u00f3 tanto que trat\u00f3 de escapar y se estrell\u00f3 contra una pared (no le pas\u00f3 nada).<\/p>\n<p>A pesar de las advertencias de Meta, cada vez que entraba en el metaverso, inevitablemente me encontraba con ni\u00f1os. Durante una de mis primeras visitas a la Plaza, un lunes de julio por la tarde, un chico con un saco gris llamado Dustin me cont\u00f3 emocionado que se hab\u00eda unido a Horizon el d\u00eda anterior y que hab\u00eda pasado ocho horas seguidas all\u00ed. Me invit\u00f3 a jugar a dispararles a zombis en un centro comercial. Cuando aparecieron versiones diminutas de los zombis verdes en bloque, exclam\u00e9: \u201c\u00a1Son ni\u00f1os peque\u00f1os!\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo tambi\u00e9n\u201d, dijo antes de a\u00f1adir: \u201cBueno, no tan peque\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>Dustin me dijo que ten\u00eda 11 a\u00f1os, por lo que estaba en la categor\u00eda de personas cuyos cerebros corren m\u00e1s riesgos por el dispositivo que por los muertos vivientes. Como han descubierto otros periodistas, hay much\u00edsimos j\u00f3venes que exploran Horizon. Para Meta, eso significa que la empresa por fin tiene un producto que atrae a la generaci\u00f3n que ha rechazado en gran medida Instagram y Facebook. Aunque Horizon es una aplicaci\u00f3n para mayores de 18 a\u00f1os, los gu\u00edas de la comunidad me dijeron que solo echaban a los usuarios menores de 13 a\u00f1os, y solo si los usuarios revelaban expl\u00edcitamente su edad.<\/p>\n<p>Mi dispositivo me avis\u00f3 que ten\u00eda poca bater\u00eda, as\u00ed que me desped\u00ed de Dustin y los dem\u00e1s jugadores. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no te conectas y juegas?\u201d, pregunt\u00f3 uno. Me estremeci\u00f3 escuchar una expresi\u00f3n tan com\u00fan para un comportamiento que me parec\u00eda poco saludable. Decid\u00ed jam\u00e1s conectar mi dispositivo mientras lo tuviera puesto.<\/p>\n<p>\u201cEsto se parece demasiado a Matrix\u201d, brome\u00e9, y luego me pregunt\u00e9 si el joven Dustin entender\u00eda la referencia a una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n de 1999 sobre humanos p\u00e1lidos envueltos en una sustancia pegajosa y conectados a una m\u00e1quina de realidad simulada.<\/p>\n<p><b>Troles<\/b><\/p>\n<p>A las 4:30 a. m. de un domingo, durante mi vig\u00e9sima hora en el metaverso, algo me impact\u00f3. Cuando llegu\u00e9 a la Plaza, vi a un grupo de avatares masculinos tocando el gran piano de arco iris. Un tipo con una camisa de franela verde me advirti\u00f3 una cosa.<\/p>\n<p>\u201cNo vayas ah\u00ed, amiga\u201d, dijo. \u201cSon raros. Conf\u00eda en lo que te digo\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed que mantuve mi distancia y flot\u00e9 hacia tres personas que anotaban canastas en silencio.<\/p>\n<p>Pero entonces los cuatro hombres se acercaron y se pusieron enfrente de m\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cMaldita sea, \u00bfqu\u00e9 pasa, Kash?\u201d, dijo uno con el cabello en puntas y el cuello levantado. Un tipo peludo con anteojos comenz\u00f3 a abofetearme una y otra vez, haciendo fuertes ruidos de aplausos. Uno me lanz\u00f3 aviones de papel. Todos comenzaron a saltar y hablar al mismo tiempo. Dos se montaron por turnos en el otro. No era exactamente una amenaza, pero s\u00ed fue desagradable.<\/p>\n<p>El metaverso es una nueva frontera para el troleo. Un YouTuber popular llamado Ethan Klein retransmiti\u00f3 el mes pasado una sesi\u00f3n en la que intent\u00f3 ser lo m\u00e1s sexualmente expl\u00edcito posible mientras estaba rodeado de ni\u00f1os en la Plaza (lo echaron y le prohibieron la entrada durante dos horas).<\/p>\n<p>El director de tecnolog\u00eda de Meta, Andrew Bosworth, ha afirmado que la empresa quiere tener \u201cniveles de seguridad casi como los de Disney\u201d. Horizon tiene herramientas de usuario dise\u00f1adas para disuadir las agresiones virtuales y los comportamientos amenazantes, entre ellas un l\u00edmite personal que impide que otros avatares se acerquen demasiado; un \u201cmodo seguro\u201d que permite a un usuario escapar a una celda de confinamiento solitario; una funci\u00f3n de silenciamiento que puede callar a otro avatar, y una funci\u00f3n de sondeo que puede medir si un grupo considera que un usuario perturbador debe ser expulsado.<\/p>\n<p>Meta tambi\u00e9n pide a los usuarios de Horizon que consientan que se grabe su audio (si se niegan, no pueden hablar en Horizon). El audio se almacena en el dispositivo del usuario, seg\u00fan la empresa, y solo se env\u00eda a Meta si alguien presenta una denuncia de acoso, por ejemplo. Los usuarios pueden ser expulsados durante unas horas o incluso un mes, en funci\u00f3n de esas conversaciones capturadas.<\/p>\n<p>En lugar de entrar en modo seguro o presentar una denuncia sobre los tipos que me rodearon, me re\u00ed de su comportamiento y les dije que era reportera, que los estaba grabando, y no solo su audio. Eso tuvo un efecto civilizador.<\/p>\n<p><b>Despu\u00e9s de los videojuegos<\/b><\/p>\n<p>Bien despierta despu\u00e9s del encuentro en el Plaza, fui al Soapstone Comedy Club, donde una mujer se tambaleaba flotando y arrastraba las palabras. Un tipo con traje y una gorra de b\u00e9isbol roja estilo MAGA estaba en el escenario preguntando si alguien quer\u00eda escuchar chistes raciales o \u00e9tnicos. La multitud se irrit\u00f3 y su avatar entr\u00f3 en modo de suspensi\u00f3n, quiz\u00e1 por haber sido expulsado por un moderador del club por violar las reglas de la casa contra las bromas despectivas.<\/p>\n<p>El Soapstone Comedy Club fue creado por Aaron Sorrels, que se hace llamar Alcoh\u00f3lico Desempleado. Despu\u00e9s de renunciar a un trabajo de mercadotecnia para lidiar con su alcoholismo, Sorrels se convirti\u00f3 en comediante. Cuando lleg\u00f3 la pandemia y ya no pod\u00eda hacer rutinas de comedia de pie en su estado natal de M\u00edchigan, estuvo a la deriva hasta que escuch\u00f3 que Zuckerberg estaba invirtiendo miles de millones en el metaverso.<\/p>\n<p>\u201cEsto va a ser un fen\u00f3meno, y ahora es el momento de entrarle<em>\u201d,<\/em> record\u00f3 haber pensado Sorrels. Compr\u00f3 tres dispositivos Quest con planes de involucrar a otros comediantes, pero tuvo m\u00e1s \u00e9xito construyendo un mundo para que los aficionados subieran al escenario.<\/p>\n<p>Su club recibe ahora hasta 13.000 visitantes semanales. Acepta donaciones de sus seguidores, que tienen acceso a una sala privada, y forma parte de un peque\u00f1o grupo de creadores a los que Meta permite monetizar sus mundos. Hace poco, Zuckerberg mencion\u00f3 a Soapstone durante una aparici\u00f3n en el p\u00f3dcast de Joe Rogan, que tiene millones de oyentes m\u00e1s que el \u00faltimo conteo confirmado de Horizon de cientos de miles de usuarios. Sorrels coment\u00f3 que dirigir \u201cun club de comedia de dibujos animados en un pa\u00eds de mentira\u201d era ahora su trabajo de tiempo completo.<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a charlar con un hombre sentado a mi lado en el club llamado Malefic, que ten\u00eda barba de chivo y pendientes, aunque su yo del mundo real, Joe Cronin, no es as\u00ed. Seis horas antes, Cronin, de 30 a\u00f1os, un programador casado que vive en Pensilvania y tiene dos hijos peque\u00f1os, hab\u00eda estado jugando videojuegos en l\u00ednea con sus amigos. Cuando se fueron a dormir, vino a Horizon, con su dispositivo enchufado a la pared, para descansar y socializar despu\u00e9s de una sesi\u00f3n llena de adrenalina. Horizon es el lugar donde los jugadores van a relajarse, como los esquiadores en un bar apr\u00e8s-ski.<\/p>\n<p>\u201cCuando oyes el canto de los p\u00e1jaros, sabes que est\u00e1s en apuros\u201d, opin\u00f3 Cronin, a quien le gusta la posibilidad de \u201csalir\u201d a trav\u00e9s de su Quest 2. \u201cNi siquiera tienes que levantarte, vestirte y arreglarte. Solo tienes que ponerte el dispositivo. Ahora mismo estoy en piyama, lo juro\u201d.<\/p>\n<p>Mientras Cronin y yo habl\u00e1bamos, la gente empez\u00f3 a reunirse a nuestro alrededor para hablar maravillas del metaverso. Es muy divertido salir de fiesta aqu\u00ed, dijo un tipo con un gorro. Pero es \u201cdif\u00edcil fumar marihuana en pipa con el dispositivo puesto\u201d, agreg\u00f3.<\/p>\n<p>A pesar de las advertencias de Meta acerca de no usar el dispositivo cuando se consumen alcohol o drogas, todas las noches muchas personas beben, bailan y se divierten mientras la m\u00fasica suena en mundos como Party House y Ace of Clubs.<\/p>\n<p>No obstante, las fiestas no pueden ser demasiado salvajes. Cada uno de los m\u00e1s de 10.000 mundos que los usuarios han creado en Horizon puede recibir solo a un par de docenas de personas a la vez. Esto se debe a la potencia inform\u00e1tica necesaria para proyectar un espacio virtual compartido en varios dispositivos. Si un mundo se llena, terminar\u00e1s en una copia de \u00e9l, como en una sala de escucha.<\/p>\n<p>Recib\u00ed la notificaci\u00f3n de bater\u00eda baja de mi dispositivo, as\u00ed que alent\u00e9 a Cronin para que actuara, pues sent\u00ed que quer\u00eda hacerlo. Subi\u00f3 al escenario y cont\u00f3 un chiste largo sobre c\u00f3mo te cambia tener hijos por la forma en que te miran a los ojos mientras hacen caca. No suena divertido relatarlo aqu\u00ed, pero hizo re\u00edr a la gente reunida en una sala virtual a las 6:11 a. m. de un domingo. Supongo que hay que estar all\u00ed para entenderlo.<\/p>\n<p><b>Gente que se toma unas vacaciones de la realidad<\/b><\/p>\n<p>Encontrar el tiempo para entrar en el metaverso fuera del horario de trabajo era todo un reto. En un momento dado, me puse el dispositivo mientras hac\u00eda ejercicio en una bicicleta est\u00e1tica. Lo logr\u00e9 durante 40 minutos, aunque se me empa\u00f1\u00f3 la pantalla y no pude respirar discretamente al conocer gente nueva. Lo que no estaba dispuesta a hacer era pasar horas durmiendo con el dispositivo puesto.<\/p>\n<p>\u201cAh, eso hago yo. Duermo con el dispositivo puesto\u201d, explic\u00f3 Sam, una pelirroja con saco, una noche en el Soapstone. \u201cImag\u00ednate que te despiertas en el lugar m\u00e1s incre\u00edble del universo\u201d.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 que estaba bromeando, pero insisti\u00f3 en que hablaba en serio. \u201c\u00bfC\u00f3mo es tu habitaci\u00f3n? \u00bfEs donde quieres vivir el resto de tu vida?\u201d, me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>Le dije que me gustaba mi habitaci\u00f3n. Ella insisti\u00f3: \u201c\u00bfEs ah\u00ed donde quieres morir?\u201d.<\/p>\n<p>Le dije que no quer\u00eda morir pronto, pero que me gustaba mi habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEso es deprimente\u201d, dijo. \u201cDeber\u00edas aspirar a cosas mejores\u201d.<\/p>\n<p>Eso me record\u00f3 la novela de ciencia ficci\u00f3n de Neal Stephenson de 1992, \u201cSnow Crash\u201d, en la que se introdujo el t\u00e9rmino \u201cmetaverso\u201d para describir un espacio digital en el que la gente pod\u00eda escapar de su sombr\u00eda realidad. El protagonista del libro, Hiro, es un repartidor de pizza despedido que, junto con su compa\u00f1ero de piso, vive en una bodega, pero es un guerrero en el mundo generado por computadora que visita con su visor.<\/p>\n<p>\u201cEl metaverso lleva d\u00e9cadas desarroll\u00e1ndose\u201d, se\u00f1al\u00f3 Matthew Ball, un empresario tecnol\u00f3gico que hace poco escribi\u00f3 un libro sobre c\u00f3mo el metaverso \u201crevolucionar\u00eda todo\u201d. No es \u201calgo que vaya a alterar de manera radical nuestras vidas esta d\u00e9cada\u201d, a\u00f1adi\u00f3.<\/p>\n<p><b>Metaemprendedores<\/b><\/p>\n<p>Un jueves por la noche, me qued\u00e9 dormida despu\u00e9s de acostar a mis hijas y me despert\u00e9 pasada la medianoche llena de energ\u00eda. Decid\u00ed adentrarme en el metaverso, pero no hab\u00eda cargado el dispositivo, por lo que tuve que romper mi regla autoimpuesta. S\u00ed, me conect\u00e9 y jugu\u00e9.<\/p>\n<p>Mi conexi\u00f3n a internet era lenta, as\u00ed que me traslad\u00e9 al despacho de mi marido, m\u00e1s cerca del enrutador wifi. Ten\u00eda un par de pesas por ah\u00ed para hacer pausas de ejercicio. El \u00fanico enchufe accesible estaba en el suelo. Adem\u00e1s, la habitaci\u00f3n estaba muy fr\u00eda. Entonces me acurruqu\u00e9 bajo una manta, en el suelo, con una computadora en la cabeza, pegada a la pared, esperando no golpearme la mano con una mancuerna.<\/p>\n<p>Era un punto bajo en el mundo real, pero, en el metaverso, yo era Iron Man, recorriendo un mundo popular llamado Superhero Sandbox, donde los usuarios se ponen los trajes de los superh\u00e9roes de Marvel y asumen sus poderes. Mientras volaba hacia la cima de la torre de los \u201cAvengers\u201d, me pregunt\u00e9 c\u00f3mo era posible que Disney todav\u00eda no hubiera eliminado este mundo con una demanda de infracci\u00f3n de derechos de autor. Luego, al lanzar el escudo del Capit\u00e1n Am\u00e9rica, me golpe\u00e9 la mano con tanta fuerza contra una mesita que grit\u00e9 de dolor.<\/p>\n<p>Ya me hab\u00eda lastimado antes. Moviendo los controles a ciegas estos \u00faltimos meses, he golpeado un televisor, una cama, un escritorio y la cabeza de mi hija de dos a\u00f1os (sin da\u00f1os duraderos). As\u00ed que me sorprend\u00ed cuando revis\u00e9 la base de datos de lesiones de los consumidores del gobierno federal y solo encontr\u00e9 un informe de un incidente grave relacionado con el Quest 2: una mujer de 34 a\u00f1os se hab\u00eda cortado la boca con una consola mientras esquivaba un peligro virtual. La mayor\u00eda de los dem\u00e1s informes eran de personas, desde los 6 a\u00f1os hasta los 66, que hab\u00edan desarrollado sarpullido en la cara.<\/p>\n<p>Malefic apareci\u00f3 de repente con una m\u00e1scara de \u201cPantera Negra\u201d, la primera vez en las m\u00e1s de 24 horas que hab\u00eda pasado en Horizon que me rencontraba con un usuario. Alrededor de las 3 de la madrugada, un ni\u00f1o de 11 a\u00f1os malhablado empez\u00f3 a atacar a todo el mundo con el martillo de Thor. Alguien sonde\u00f3 la sala y retiraron al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cDejemos que los adultos jueguen con los juguetes de los superh\u00e9roes\u201d, dijo Malefic, que luego recomend\u00f3 que fu\u00e9ramos a un nuevo mundo, el Club de Comedia de Magia Negra (la comedia es popular en el metaverso).<\/p>\n<p>Un cartel en la entrada del club advert\u00eda: \u201cNo es para los que se ofenden f\u00e1cilmente\u201d y \u201cNo al racismo\u201d. Un tipo, MoistPB, que fumaba un porro digital, me acorral\u00f3 de inmediato para hablarme expl\u00edcitamente del tipo de mujer que le gustaba. Me alej\u00e9 enseguida.<\/p>\n<p>Dentro del club, conoc\u00ed a Elite, un cadenero voluntario con bigote de Fu Manch\u00fa y cabello blanco recogido en un chongo. \u201cEleg\u00ed este avatar porque me gustan las pel\u00edculas de kung fu\u201d, coment\u00f3 Elite, un ingeniero de la ciudad de Nueva York de ascendencia portuguesa y africana. \u201cNo me veo as\u00ed en absoluto\u201d.<\/p>\n<p>Elite, quien por cuestiones de privacidad pidi\u00f3 que no se usara su nombre completo, se ha consagrado como un \u201crompemundos\u201d. Busca errores y fallas, a veces como evaluador oficial pagado. Pertenece al grupo de empresarios que invierten su tiempo en el metaverso con la esperanza de ganar dinero real all\u00ed en un futuro. Tambi\u00e9n conoc\u00ed a Tannless en el club, cuyo avatar ten\u00eda cabello rubio muy corto como su yo en el mundo real, Tanner Rulli, de 26 a\u00f1os, un estudiante de posgrado en M\u00edchigan que espera alg\u00fan d\u00eda vender los mundos que est\u00e1 construyendo.<\/p>\n<p>Hacer contactos en el metaverso, afirm\u00f3 Rulli, \u201cse vuelve muy normal, como cualquier cosa que haces en el mundo real\u201d.<\/p>\n<p><b>\u00bfEste es el futuro?<\/b><\/p>\n<p>Cuando les cont\u00e9 a mis amigos y familiares de mi experimento, todos me hicieron las mismas preguntas: \u00bfc\u00f3mo es el metaverso?, \u00bfes divertido?<\/p>\n<p>Ponerme el dispositivo era molesto, pero una vez que empezaba a platicar en Horizon me la pasaba bien y ya no quer\u00eda salir. Me gust\u00f3 conocer gente de forma espont\u00e1nea, sin la intervenci\u00f3n algor\u00edtmica cada vez m\u00e1s pesada de las plataformas de redes sociales tradicionales.<\/p>\n<p>Pero explicar el metaverso a trav\u00e9s de la lente de Horizon es como intentar desentra\u00f1ar el potencial de \u201cla web\u201d navegando por las salas de chat de AOL en la d\u00e9cada de 1990, la \u00e9poca de los m\u00f3dems de acceso telef\u00f3nico. La red social de RV de Meta es una fase temprana y particular de lo que podr\u00eda convertirse en un gran cambio tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Casi al final de mi experimento, me reun\u00ed en una sala de conferencias de Horizon con Shah, el vicepresidente del metaverso de Meta (los empleados de Meta que organizaron la reuni\u00f3n dieron visibles muestras de alivio al ver llegar a nuestros avatares sin problemas). Shah, con gafas plateadas y una camisa de manga corta, asegur\u00f3 que la empresa quer\u00eda que el dispositivo fuera m\u00e1s c\u00f3modo, pero tambi\u00e9n que la gente pudiera visitar el metaverso sin \u00e9l, aunque no estaba claro c\u00f3mo funcionar\u00eda eso.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 a Shah con qu\u00e9 frecuencia utilizaba su dispositivo a la semana. \u201cUn par de horas por trabajo y un par de horas por diversi\u00f3n\u201d, dijo. \u201cHay cosas que no puedo hacer en el mundo f\u00edsico y que solo puedo hacer en el dispositivo\u201d.<\/p>\n<p>Aquello sonaba prometedor, el fruto de la car\u00edsima apuesta de Meta por esta tecnolog\u00eda. Entonces, Shah empez\u00f3 a contar una an\u00e9cdota sobre una reuni\u00f3n de equipo en la que los empleados de Meta compartieron historias de sus \u00faltimas vacaciones.<\/p>\n<p>Al principio, pens\u00e9 que iba a decir que sus empleados hab\u00edan capturado sus viajes alrededor del mundo con c\u00e1maras de RV y que todos hab\u00edan pasado de la mesa de conferencias virtual a los mejores momentos de los viajes ex\u00f3ticos de sus colegas.<\/p>\n<p>Pero fue una revelaci\u00f3n m\u00e1s banal.<\/p>\n<p>\u201cSi has estado en una llamada de Zoom con un mont\u00f3n de caras, algo as\u00ed es inc\u00f3modo\u201d, se\u00f1al\u00f3 Shah, describiendo la mec\u00e1nica de \u201ca qui\u00e9n le toca ahora\u201d que muchos trabajadores remotos conocen bien. \u201cPero est\u00e1bamos todos en una sala de trabajo. Cont\u00e9 mi historia y mir\u00e9 a mi izquierda. Fue el turno de la siguiente persona, y la gente asent\u00eda y reaccionaba. As\u00ed seguimos hasta que todos participaron\u201d.<\/p>\n<p>Eso sonaba bien, pero no parec\u00eda una gran justificaci\u00f3n de uso. Cuando Mark Zuckerberg se pone po\u00e9tico sobre el metaverso, como hizo en el p\u00f3dcast de Rogan, dice que el dispositivo acabar\u00e1 siendo muy peque\u00f1o o incluso desaparecer\u00e1, y que el internet nos rodear\u00e1 y quiz\u00e1 tendremos acceso con un simple chasquido de dedos. \u201cUno de los experimentos mentales que me gusta hacer es pensar en qu\u00e9 pocas de las cosas que tenemos f\u00edsicamente en el mundo en realidad necesitan ser f\u00edsicas\u201d, le dijo Zuckerberg a Rogan.<\/p>\n<p>Por ahora la empresa sigue limitada por el mundo f\u00edsico y por el hecho de que la mayor\u00eda de la gente, excepto por quienes ya est\u00e1n en el metaverso, no est\u00e1 dispuesta a pasar horas y horas de su d\u00eda usando el aparato.<\/p>\n<p>Meta est\u00e1 esforz\u00e1ndose para que su dispositivo sea m\u00e1s atractivo, y se espera que anuncie un modelo m\u00e1s elegante y costoso en un evento virtual que se celebrar\u00e1 el martes llamado Connect. El nuevo dispositivo tendr\u00e1 a\u00fan m\u00e1s sensores orientados a la cara, de modo que si encuentras algo en el metaverso que te haga sonre\u00edr, tu avatar digital tambi\u00e9n sonreir\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<p><script defer=\"\">!function(f,b,e,v,n,t,s) {if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod? n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)}; if(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0'; n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0; t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0]; s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script', 'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js'); fbq('init', '336383993555320'); fbq('track', 'PageView'); fbq('track', 'ViewContent');<\/script><script src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/sdk.js\" async=\"\" defer=\"\" crossorigin=\"anonymous\"><\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/the-new-york-times\/2022\/10\/10\/esta-es-la-vida-en-el-metaverso\/\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Especial para Infobae de The New York Times. 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