{"id":5009,"date":"2022-10-11T01:24:22","date_gmt":"2022-10-11T06:24:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=5009"},"modified":"2022-10-11T01:24:22","modified_gmt":"2022-10-11T06:24:22","slug":"quibdo-sueno-y-realidad-arquitectonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/quibdo-sueno-y-realidad-arquitectonica\/","title":{"rendered":"Quibd\u00f3, sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div wp_automatic_readability=\"557.47570218457\">\n<p><?xml encoding=\"utf-8\" ????><\/p>\n<p>Quibd\u00f3, sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica. Luis Fernando Gonz\u00e1lez Escobar y Fernando Orozco-<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_194,h_194\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/julio-cesar-uribe-hermocillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-27322\" width=\"194\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_300\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/julio-cesar-uribe-hermocillo.jpg 300w, https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_150\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/julio-cesar-uribe-hermocillo-150x150.jpg 150w, https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_75\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/julio-cesar-uribe-hermocillo-75x75.jpg 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 194px) 100vw, 194px\"\/><figcaption>julio-cesar-uribe-hermocillo<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Julio C\u00e9sar Uribe Hermocillo<\/strong>. Tomado de <a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/miguarengue.blogspot.com\/2022\/10\/quibdo-sueno-y-realidadarquitectonica.html\" rel=\"noopener\">https:\/\/miguarengue.blogspot.com\/2022\/10\/quibdo-sueno-y-realidadarquitectonica.html<\/a><\/p>\n<p>Presentamos en El Guarengue fragmentos relevantes de la publicaci\u00f3n que bajo este t\u00edtulo fue realizada hace casi 30 a\u00f1os por los investigadores de la Universidad Nacional de Colombia Fernando Orozco M., Profesor, y Luis Fernando Gonz\u00e1lez Escobar, arquitectos ambos; en un momento en el que Gonz\u00e1lez -hoy doctorado en Historia y uno de los investigadores que m\u00e1s conocimiento ha producido en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas sobre la formaci\u00f3n social de la regi\u00f3n chocoana desde la perspectiva arquitect\u00f3nica y sociocultural- hab\u00eda culminado un trabajo auspiciado por el Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, titulado Patrimonio Arquitect\u00f3nico de Quibd\u00f3 en la primera mitad del siglo XX (1992), que se convertir\u00eda en el primero de una serie de maravillosos libros sobre estos temas y estas realidades de la chocoanidad.<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez hab\u00eda llegado a Quibd\u00f3 como parte del equipo de trabajo del Plan de mejoramiento de la microcuenca La Yesca, para el cual CODECHOC\u00d3 (en ese entonces Corporaci\u00f3n Nacional para el Desarrollo del Choc\u00f3) hab\u00eda contratado al Centro de Estudios del H\u00e1bitat Popular, CEHAP, hoy Escuela del H\u00e1bitat, de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medell\u00edn. Desde el principio, con ojo certero y avizor, Luis Fernando identific\u00f3 los vac\u00edos y carencias de material investigativo y documental acerca de la evoluci\u00f3n arquitect\u00f3nica y urbana de Quibd\u00f3, escenario en el cual hall\u00f3 de inmediato una vocaci\u00f3n ineludible y vital que lo vincular\u00eda para siempre a la tierra chocoana, a su gente y a su patrimonio.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de Orozco y Gonz\u00e1lez fue originalmente el folleto o cat\u00e1logo de presentaci\u00f3n de una exposici\u00f3n fotogr\u00e1fica y textual titulada tambi\u00e9n \u201cQuibd\u00f3, sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica\u201d, que se llev\u00f3 a cabo en 1994 en el auditorio del Banco de la Rep\u00fablica, cuya \u00c1rea Cultural en Quibd\u00f3 auspici\u00f3 y edit\u00f3 el trabajo, y cuyo Departamento Editorial tuvo a cargo la impresi\u00f3n y producci\u00f3n del folleto.<\/p>\n<p>A falta de huellas materiales o vestigios de su arquitectura colonial, la investigaci\u00f3n de Luis Fernando Gonz\u00e1lez, compilada en este trabajo conjunto con Fernando Orozco, da cuenta de las evidencias halladas sobre el devenir social y cultural, urbano y arquitect\u00f3nico del asentamiento llamado Quibd\u00f3 en la segunda mitad del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, cuya primera mitad ser\u00e1 definitiva en la configuraci\u00f3n hist\u00f3rica de toda la regi\u00f3n chocoana y en el proceso de construcci\u00f3n de ciudad por parte de diversos sectores de una sociedad en proceso de construcci\u00f3n de su identidad y de un proyecto pol\u00edtico regional.<\/p>\n<p>El establecimiento de rutas regulares de navegaci\u00f3n para el transporte de carga y pasajeros entre Cartagena y Quibd\u00f3, a trav\u00e9s del r\u00edo Atrato, como en la \u00e9poca colonial; y el temprano desarrollo de la aeronavegaci\u00f3n comercial mediante los hidroaviones de la SCADTA, que tambi\u00e9n encuentran en el Atrato su puerto de llegada; son dos acontecimientos que contribuir\u00e1n a que Quibd\u00f3 establezca una conexi\u00f3n y una relaci\u00f3n permanentes con el mundo, un tanto m\u00e1s s\u00f3lida que la que sosten\u00eda con la lejana Colombia andina, a la cual poco acceso ten\u00eda por ausencia de v\u00edas expeditas, aunque de ella dependiera en materia pol\u00edtica a partir de la creaci\u00f3n del Choc\u00f3 como Intendencia Nacional, desde 1907, y hasta 1947, cuando la regi\u00f3n acceder\u00e1 a la categor\u00eda pol\u00edtica y administrativa de Departamento, manteniendo a Quibd\u00f3 como su capital.<\/p>\n<p>Dichos acontecimientos marcar\u00e1n la historia de este sue\u00f1o en medio de la selva -que es Quibd\u00f3- como acertadamente lo nombran y nos lo muestran Orozco y Gonz\u00e1lez en este trabajo admirable, que fue quiz\u00e1s uno de los primeros res\u00famenes hist\u00f3ricos de nuestro ascenso y apogeo como ciudad y como regi\u00f3n en el siglo XX; y tambi\u00e9n de nuestro ocaso hist\u00f3rico, que empez\u00f3 como un declive econ\u00f3mico y termin\u00f3 en una estruendosa decadencia pol\u00edtica: declive y decadencia que coadyuvaron a nuestra actual y nunca del todo lamentada tragedia social. La lectura o relectura de este trabajo quiz\u00e1 logre sustraernos de la crudeza de nuestra realidad presente -incluyendo el adefesio arquitect\u00f3nico y constructivo en el cual fue convertida toda la ciudad- y nos brinde nuevamente reflexiones y pistas sobre lo que fuimos, para imaginar lo que a\u00fan podr\u00edamos ser; como hace casi tres d\u00e9cadas, cuando el texto fue originalmente publicado.[1]<\/p>\n<p><strong>Julio C\u00e9sar Uribe Hermocillo<\/strong><\/p>\n<p>******************************<\/p>\n<p>Quibd\u00f3, Sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica<\/p>\n<p>-Luis Fernando Gonz\u00e1lez Escobar y Fernando Orozco-<\/p>\n<p><strong>PRESENTACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>En el siglo XX es cuando se concretan y se esfuman gran parte de las aspiraciones de la poblaci\u00f3n y de la regi\u00f3n chocoana. La exposici\u00f3n y este cat\u00e1logo pretenden, por lo tanto, al dar cuenta de los hechos arquitect\u00f3nicos y urbanos m\u00e1s notables de este per\u00edodo, trazar una historia de esta regi\u00f3n. Los pobladores de otras ciudades descubrir\u00e1n en esta relaci\u00f3n particular, c\u00f3mo su historia regional se expresa y se conserva as\u00ed mismo en su propio patrimonio, que es importante conservar.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno cultural de Quibd\u00f3 en el presente siglo puede acotarse en tres momentos claves que se enmarcan con acontecimientos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y f\u00edsico-ambientales.<\/p>\n<p>Un primer momento, entre 1907 y 1916 aproximadamente, es el de la unificaci\u00f3n chocoana. Sus antecedentes se encuentran en \u00e9pocas anteriores, pero s\u00f3lo se concretan a comienzos del siglo con la creaci\u00f3n de la intendencia como hecho pol\u00edtico m\u00e1s importante.<\/p>\n<p>El segundo momento llega hasta los a\u00f1os treinta y se caracteriz\u00f3 por la materializaci\u00f3n de las empresas econ\u00f3micas, culturales y religiosas, as\u00ed como por la presencia de signos y s\u00edmbolos urbanos m\u00e1s estables. Obras de arquitectura religiosa, p\u00fablica o privada, con acentos republicanos y vern\u00e1culos, proliferan en el paisaje urbano.<\/p>\n<p>El tercer per\u00edodo arranca de los a\u00f1os treinta y se remonta hasta los a\u00f1os cincuenta y sesenta. Inicialmente surgen propuestas arquitect\u00f3nicas nacidas de la modernidad: edificios como la Normal de Varones, la vieja sede del Banco de la Rep\u00fablica y el Edificio Nacional, hoy desaparecido, son buenos ejemplos del di\u00e1logo entre lo tradicional y lo moderno. En materia pol\u00edtica, la creaci\u00f3n del Departamento del Choc\u00f3, en 1947, sella las aspiraciones ideol\u00f3gicas de los prohombres quibdose\u00f1os y de la poblaci\u00f3n en general.<\/p>\n<p>En un segundo momento de esta etapa comienza a desdibujarse toda la fisonom\u00eda urbana por la acci\u00f3n de los factores adversos como el incendio de 1966 y la implementaci\u00f3n de modelos que no guardan relaci\u00f3n con el medio f\u00edsico y social. Quibd\u00f3, como todas las ciudades capitales, ve desaparecer gran parte de sus \u00e1reas representativas como patrimonio cultural. No obstante, el valor expresivo, significacional y social, de los monumentos existentes en Quibd\u00f3 en la actualidad, est\u00e1 a la altura de los m\u00e1s representativos del pa\u00eds. Por ello y por ser fieles testimonios de lo unido por una cultura, merecen protegerse adecuadamente.<\/p>\n<p><strong>EL SUE\u00d1O DE LA MODERNIDAD, LAS BASES<\/strong><\/p>\n<p>El despertar del siglo XX sienta las bases del sue\u00f1o de la modernidad en la capital chocoana. Varios acontecimientos marcaron el inicio de esta tendencia que se extendi\u00f3 entre la clase dirigente de la \u00e9poca, determinando tanto la arquitectura como la vida ciudadana.<\/p>\n<p>En el orden pol\u00edtico, la creaci\u00f3n de la intendencia del Choc\u00f3 mediante el Decreto 1347 de 1906, hecho realidad en 1907, se\u00f1al\u00f3 para la regi\u00f3n un nuevo orden administrativo. Las provincias del San Juan y del Atrato formaron un solo ente jurisdiccional, dejando atr\u00e1s la dependencia del Cauca, aunque con subordinaci\u00f3n pol\u00edtico-administrativa de Bogot\u00e1. Bajo esta situaci\u00f3n se iniciaron una serie de obras intendenciales, especialmente en el ramo de las obras p\u00fablicas, como fueron el camino hacia Antioquia, el saneamiento ambiental de Quibd\u00f3 -con la desecaci\u00f3n de pantanos- y la dotaci\u00f3n de sedes institucionales inexistentes hasta entonces.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en lo pol\u00edtico se destac\u00f3 el fusilamiento de Manuel Saturio Valencia, el \u00faltimo fusilado colombiano, ocurrido en Quibd\u00f3 el 7 de mayo de 1907. Hist\u00f3ricamente este hecho marca el inicio de los cambio sociales e interraciales en el Choc\u00f3, especialmente en su capital. La muerte del incendiario de Quibd\u00f3 fue interpretada y asumida de forma muy diversa por distintos sectores de poblaci\u00f3n, a lo largo del siglo XX; fundamental ser\u00e1 su repercusi\u00f3n en el impulso social de la poblaci\u00f3n negra hasta desplazar del manejo pol\u00edtico-administrativo a las antiguas elites de dirigentes.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"251\" src=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_640,h_251\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-29.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-33666\" srcset=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_640\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-29.png 640w, https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_300\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-29-300x118.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\"\/><figcaption>Izquierda: Colegio Carrasquilla y Escuela Modelo (hoy Palacio Municipal).\u00a0Derecha: Casa Bechara<br \/>(Carrera 4\u00aa x Calle 24)\u00a0y Casa Castro (Carrera 1\u00aa x Calle 30).\u00a0Im\u00e1genes tomadas de la <br \/>publicaci\u00f3n original de Orozco y Gonz\u00e1lez (1994).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>En t\u00e9rminos culturales, el gobierno de Rafael Reyes incentiv\u00f3 la prensa con la introducci\u00f3n de una moderna imprenta, encomendada al manizale\u00f1o Carlos A. Orrego, impresor y maestro, quien ha sido considerado como el padre del periodismo chocoano. Pero, quiz\u00e1s el fen\u00f3meno cultural m\u00e1s importante de comienzos de siglo fue la llegada, el 14 de febrero de 1909, de los misioneros Claretianos. Con ellos se dio inicio a la Prefectura Apost\u00f3lica del Choc\u00f3, creada el 28 de abril de 1908, seg\u00fan disposici\u00f3n del concordato del siglo XIX. Algunos de estos misioneros se dedicaron a actividades culturales como la m\u00fasica, el teatro y la arquitectura, destac\u00e1ndose entre ellos el Padre Nicol\u00e1s Medrano y el Hermano Vicente Galicia.<\/p>\n<p><strong>LA IDENTIDAD CHOCOANA<\/strong><\/p>\n<p>Los nuevos grupos econ\u00f3micos y sociales que, desde el decenio del ochenta del siglo XIX, hicieron su entrada al Choc\u00f3 por el bajo y medio Atrato hasta llegar a Quibd\u00f3, lo hicieron silenciosamente. Su inter\u00e9s estuvo centrado en el manejo del comercio y la explotaci\u00f3n maderera, agr\u00edcola, ganadera y minera.<\/p>\n<p>Para los dos primeros decenios del siglo XX, los sirio-libaneses Meluk, Abuchar y Bechara, entre otros, fueron los due\u00f1os de las principales casas comerciales. De la uni\u00f3n de estos inmigrantes con los nativos chocoanos surgi\u00f3 adem\u00e1s otro grupo social que se fue destacando en el campo intelectual, al reclamar su propio espacio en la creaci\u00f3n de la identidad chocoana. Este conglomerado, m\u00e1s liberal de pensamiento que sus antecesores, fue abriendo una brecha en las ideas anquilosadas de la aristocracia dominante hasta comienzos de siglo.<\/p>\n<p>Es destacable tambi\u00e9n, el ascenso social de los comerciantes negros que hab\u00edan hecho fortuna en la miner\u00eda y entraron de lleno a participar de las actividades comerciales. De este sector surgir\u00eda la nueva clase dirigente chocoana, aliada con los hijos de los inmigrantes.<\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n de la prensa desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en lo que se denomin\u00f3 la democratizaci\u00f3n de la cultura en Quibd\u00f3. Con la imprenta intendencial proliferaron las publicaciones, que llegaron a su cl\u00edmax en el republicanismo, cuando surgieron alrededor de ocho peri\u00f3dicos. La prensa fue as\u00ed el hilo conductor que introdujo la ansiedad modernista, la poes\u00eda, la novela, el cine y el autom\u00f3vil. El mundo y su estremecedora guerra fueron vividos y seguidos a trav\u00e9s del peri\u00f3dico A.B.C., fundado por Reinaldo Valencia, que sin lugar a dudas fue la radiograf\u00eda de Quibd\u00f3 entre 1913 y 1944, cuando desaparece.<\/p>\n<p>En 1916, como consecuencia de la primera guerra mundial y de la revoluci\u00f3n bolchevique, descendi\u00f3 la producci\u00f3n de platino en los montes Urales: el Choc\u00f3 se convirti\u00f3 en el mayor productor mundial de este mineral. Los altos precios concretaron en parte los sue\u00f1os de progreso que se ven\u00edan incubando. Crece la econom\u00eda, aumenta la navegaci\u00f3n fluvial a vapor, se fundan peque\u00f1as empresas de gaseosas, pastas, jabones, muebles, hielo, etc. y surgen algunas empresas agroindustriales, como el ingenio de Sautat\u00e1.<\/p>\n<p>El precio del platino le permiti\u00f3 al Choc\u00f3, y a Quibd\u00f3 en particular, incorporarse en igualdad o en mejores condiciones a la din\u00e1mica de la econom\u00eda nacional, que entonces se fundamentaba en los mercados regionales. Este hecho favoreci\u00f3 a las ciudades del Caribe y a las ubicadas en las arterias fluviales que conectaban con el mismo, como es el caso de Quibd\u00f3.<\/p>\n<p><strong>QUIBD\u00d3 LA CIUDAD AMABLE<\/strong><\/p>\n<p>Quibd\u00f3, bautizada por la prensa extranjera como \u201cciudad amable\u201d en raz\u00f3n de la cordialidad con la cual se acog\u00eda a los visitantes, recibi\u00f3 un flujo externo que vari\u00f3 los h\u00e1bitos y costumbres de sus pobladores.<\/p>\n<p>Procedentes de Europa y Estados Unidos llegaban los alimentos y los bienes de consumo, y antes que estos, los poetas, los novelistas y otros personajes. Por ello, no se hac\u00eda raro que las ideas desbordaran lo coloquial y la fragilidad formal de la poblaci\u00f3n, para reclamar nuevos elementos que recordaran al menos los lejanos parajes civilizados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del tel\u00e9grafo y de la prensa en 1907, llegaron el cine en 1914, la luz el\u00e9ctrica entre 1913 y 1920, el autom\u00f3vil en 1921 y el hidroavi\u00f3n en 1923. Con ellos, el mundo estaba m\u00e1s cerca. Se acortaron las distancias y se agilizaron las comunicaciones, formando as\u00ed parte del universo civilizado: desde el \u201cclaro en la selva\u201d los chocoano eran ciudadano del mundo.<\/p>\n<p>El gusto por lo franc\u00e9s y lo europeo fue incorporado en la vida diaria: la gestualidad, el vestir, el dialogar, etc., estaban cargados de amaneramiento ex\u00f3tico. Este hecho se vio reflejado en las famosas tertulias, denominadas \u201cRendez-vouz\u201d, como pr\u00e1ctica del di\u00e1logo inteligente en bares de la ciudad.<\/p>\n<p><strong>PENSAMIENTO Y DESARROLLO URBANO<\/strong><\/p>\n<p>La concepci\u00f3n racional de la ciudad era en medio de la selva una contraposici\u00f3n al caos circundante: fue imperativo ordenarla de acuerdo con las nuevas exigencias.<\/p>\n<p>El espacio p\u00fablico y las calles tomaron otra dimensi\u00f3n al incorporar nuevas actividades. La recreaci\u00f3n, antes circunscrita a la vivienda, se convirti\u00f3 en acto social que requiri\u00f3 una escenograf\u00eda urbana. Los lugares fundamentales de la nueva vida social de Quibd\u00f3 fueron entonces la plaza Centenario y la quebrada la Yesca y, entre estos dos, la calle como elemento conector. La plaza, herencia colonial sin elemento significacional alguno, pas\u00f3 a ser el parque, como escenario de m\u00faltiples rituales de la vida republicana, enmarcados por las rejas, por los \u00e1rboles y por la presencia del templete que acog\u00eda la banda de m\u00fasicos. La retreta fue la disculpa para mostrarse, para la galanter\u00eda y el amor festivo. Para cumplir este ritual alrededor del parque, era necesario vestirse seg\u00fan los dict\u00e1menes de la \u00faltima moda, as\u00ed fuera confeccionada en el taller de Ruperto Asprilla que manten\u00eda \u201cla \u00faltima moda de Par\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>El espacio p\u00fablico como elemento nucleador e identificatorio de los nuevos aires de chocoanidad se expres\u00f3 en cinco parques para los inicios del decenio de los a\u00f1os treinta: el parque Benjam\u00edn Herrera, el Jorge Isaacs, la Plaza Tom\u00e1s P\u00e9rez, el parque C\u00e9sar Conto y el parque Centenario. En este \u00faltimo se implant\u00f3 el templete a C\u00e9sar Conto en 1923, notable por ser el primero en recrear elementos de la historia chocoana. En a\u00f1o posteriores se complet\u00f3 el amoblamiento con nuevos elementos, como el obelisco erigido en honor de los padres de la patria o el monumento que honr\u00f3 la memoria de Diego Luis C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>La calle, de ser un simple conector vial, alcanz\u00f3 la dimensi\u00f3n de alameda o avenida. Entonces fueron famosas la Alameda Reyes (por Rafael Reyes) y la Alameda Istmina o avenida Boyac\u00e1. Estas calles en tierra fueron arborizadas con \u00e1rboles simb\u00f3licos como el cipr\u00e9s, durante la marcha del \u00e1rbol de 1919. En otros casos, como en la Alameda Istmina, se colocaron columnas neocl\u00e1sicas a lo largo del recorrido.<\/p>\n<p>A partir de las nuevas v\u00edas, la ciudad se expandi\u00f3 al Oriente y al Norte. En 1924 se propuso el plan de urbanizaci\u00f3n del barrio norte, como una especie de suburbio para las nuevas elites, los comerciantes.<\/p>\n<p>M\u00e1s que la expansi\u00f3n urbana, la connotaci\u00f3n simb\u00f3lica de este hecho signific\u00f3 el triunfo de la ciudad sobre las condiciones adversas del territorio, pues para edificar hubo de hacerse el suelo desecando pantanos y abriendo selva.<\/p>\n<p><strong>PENSAMIENTO Y DESARROLLO ARQUITECT\u00d3NICO<\/strong><\/p>\n<p>Quibd\u00f3 hered\u00f3 del siglo XIX una arquitectura en madera que fue enriquecida en los primeros decenios del siglo XX. Su limitado repertorio formal fue aumentando con la capacidad econ\u00f3mica de sus moradores.<\/p>\n<p>Las casonas de la calle primera, por ejemplo, mostraban amplios salones con pinturas que simulaban cortinajes, columnas y cielorrasos del siglo XIX. En las fachadas se incorporaron frontones y portales de madera y balcones cada vez m\u00e1s vistosos, dotados de rejas met\u00e1licas importadas.<\/p>\n<p>Los comerciantes negros en ascenso y el pueblo en general adoptaron tambi\u00e9n de diferentes maneras estos lenguajes, tratando de rivalizar con las minor\u00edas blancas y mulatas.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"222\" src=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_640,h_222\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-30.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-33667\" srcset=\"https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_640\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-30.png 640w, https:\/\/sp-ao.shortpixel.ai\/client\/q_glossy,ret_img,w_300\/https:\/\/choco7dias.com\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/image-30-300x104.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\"\/><figcaption>El Hospital San Francisco de As\u00eds (izquierda),\u00a0adem\u00e1s de su llamativa y funcional arquitectura, fue en su <br \/>momento\u00a0un modelo de atenci\u00f3n de la salud p\u00fablica de los quibdose\u00f1os y chocoanos.\u00a0<br \/>La navegaci\u00f3n a vapor entre Cartagena y Quibd\u00f3 fue fundamental\u00a0para el desarrollo urbano, cultural, arquitect\u00f3nico <br \/>y econ\u00f3mico\u00a0de la ciudad y la regi\u00f3n.\u00a0Im\u00e1genes tomadas\u00a0de la publicaci\u00f3n original de Orozco y Gonz\u00e1lez (1994).<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>Los adalides de la renovaci\u00f3n arquitect\u00f3nica trataron de impedir la construcci\u00f3n de casas pajizas, pues era inconcebible que, al lado de las casas modernas y en momentos en los cuales el alumbrado p\u00fablico estaba por instalarse, se permitieran edificaciones de baja calidad. La ideolog\u00eda del cambio y la modernidad exigi\u00f3 que los dirigentes implantaran sobre el tejido urbano edificaciones gubernamentales que fuesen representativas de esta nueva ideolog\u00eda. M\u00e1s all\u00e1 del hecho funcional se deb\u00edan buscar formas simb\u00f3licas que dignificaran el nuevo paisaje urbano.<\/p>\n<p>Las ideas estaban claras y los materiales en cierta forma tambi\u00e9n eran conocidos. El cemento, por ejemplo. se introdujo desde 1916, y entre 1922 y 1923 ya se hab\u00edan pavimentado la calle de la Paz, hoy carrera primera y la calle segunda. Se hab\u00edan constituido tambi\u00e9n las llamadas \u201cf\u00e1bricas de piedra artificial\u201d o prefabricados de concreto.<\/p>\n<p>El Hospital San Francisco de As\u00eds (izquierda), adem\u00e1s de su llamativa y funcional arquitectura, fue en su momento un modelo de atenci\u00f3n de la salud p\u00fablica de los quibdose\u00f1os y chocoanos. La navegaci\u00f3n a vapor entre Cartagena y Quibd\u00f3 fue fundamental para el desarrollo urbano, cultural, arquitect\u00f3nico y econ\u00f3mico de la ciudad y la regi\u00f3n. Im\u00e1genes tomadas de la publicaci\u00f3n original de Orozco y Gonz\u00e1lez (1994).<\/p>\n<p><strong>LA ARQUITECTURA INSTITUCIONAL Y LOS S\u00cdMBOLOS URBANOS<\/strong><\/p>\n<p>La administraci\u00f3n quiso suplir la ausencia de sedes institucionales mediante la construcci\u00f3n, a comienzos del siglo, de un vasto programa de edificaciones p\u00fablicas. A partir de 1908 y sucesivamente se erigieron el mercado, el matadero, la casa consistorial, la c\u00e1rcel y posteriormente el hospital. Pero la gran mayor\u00eda de estos edificios fueron construidos en madera y sin ninguna trascendencia simb\u00f3lica para la comunidad, con excepci\u00f3n quiz\u00e1s de la casa consistorial o casa de gobierno, por lo cual pasaron inadvertidas.<\/p>\n<p>Las edificaciones que dieron rienda suelta a las aspiraciones m\u00e1s cosmopolitas y europeizantes de la poblaci\u00f3n vendr\u00edan con la penitenciar\u00eda y la Escuela Modelo. Ambas obras fueron concebidas en un lenguaje historicista, con acentos neocl\u00e1sicos, por el ingeniero catal\u00e1n Luis Llach Llostera. Fueron iniciadas en forma paralela en 1923, bajo la direcci\u00f3n constructiva del mismo Llach, llegando a convertirse en las primeras edificaciones construidas totalmente en concreto, hacia 1926.<\/p>\n<p>Con el dise\u00f1o en este mismo a\u00f1o de los pilonos egipcios de acceso al cementerio de San Jos\u00e9, por parte del mismo Llach, se abri\u00f3 para los moradores el sue\u00f1o historicista, plasmado en la novela Quibd\u00f3 (1925).<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n particip\u00f3 tambi\u00e9n de este sue\u00f1o historicista con el edificio destinado para el colegio Carrasquilla, construido como un homenaje a Ricardo Carrasquilla, prohombre quibdose\u00f1o, en el centenario de su nacimiento. Esta obra, iniciada en 1926, tard\u00f3 en construirse 16 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En 1930, despu\u00e9s del incendio de la sede de la Prefectura Apost\u00f3lica, se encarg\u00f3 un nuevo dise\u00f1o al ingeniero Luis Llach. Este realiz\u00f3 un proyecto a partir de un patio en claustro, con claras influencias mediterr\u00e1neas. Esta obra, notable por su calidad espacial y finura en los detalles, fue encomendada al Hermano Claretiano Vicente Galicia, quien inicia labores en 1931, las cuales son concluidas en 1942 por una firma barranquillera.<\/p>\n<p>Es significativo de este per\u00edodo que la gran mayor\u00eda de los dise\u00f1os fueron encargados al ingeniero Llach y que la labor constructiva estuviese a cargo del hermano Vicente Galicia y del maestro Rodolfo Castro Baldrich.<\/p>\n<p>Este ciclo historicista se cierra de manera anacr\u00f3nica en 1946 cuando se da inicio a la construcci\u00f3n de la catedral San Francisco. Esta obra de poco valor arquitect\u00f3nico, producto del ingeniero chocoano Oscar Castro, se termin\u00f3, aunque no a cabalidad, en 1979.<\/p>\n<p>Todo el proceso que hemos enunciado en Quibd\u00f3 discurri\u00f3 paralelamente con el historicismo propio de las ciudades colombianas en los primeros decenios de este siglo. En su evoluci\u00f3n dej\u00f3 en Quibd\u00f3 un cuerpo arquitect\u00f3nico no muy numeroso, ni de tan altas calidades estil\u00edsticas como en otras ciudades, pero s\u00ed representativo de los \u00edmpetus culturales de una regi\u00f3n, con algunos ejemplos notables, como es el caso del Palacio Episcopal. [\u2026]<\/p>\n<p><strong>EL RACIONALISMO, OTRA AVANZADA GUBERNAMENTAL<\/strong><\/p>\n<p>En 1932, el gobierno central construy\u00f3 el Edificio Nacional con dise\u00f1o del arquitecto Rafael Ruiz. Este edificio, si bien mezclaba elementos historicistas con elementos geom\u00e9tricos Art-Dec\u00f3, fue el punto de partida para una arquitectura racionalista que, manejada desde las oficinas de Bogot\u00e1, impuls\u00f3 el empleo de los conceptos en boga.<\/p>\n<p>Luego fue el Banco de la Rep\u00fablica quien en 1938 construy\u00f3 su sede con un claro lenguaje racionalista. Vol\u00famenes de una geometr\u00eda pura, exenta de cualquier decoraci\u00f3n, contrastan con las casas de madera de dos pisos sobre el parque Centenario.<\/p>\n<p>La avanzada continu\u00f3 el mismo a\u00f1o, con la Escuela Normal de Varones, dise\u00f1ada por el arquitecto Alberto Wills Ferro, el mismo que dise\u00f1\u00f3 la Biblioteca Nacional. Su propuesta constituy\u00f3 un proyecto de nuevo lenguaje para la poblaci\u00f3n, con intenci\u00f3n de acertar con el medio ambiente a trav\u00e9s de su cubierta y patios claustrales. Estas tres edificaciones, de las cuales sobreviven dos, son la impronta racionalista que dej\u00f3 el gobierno nacional.<\/p>\n<p>Tras de estos ejemplos van otros proyectos, entre los cuales se destaca el de la zona escolar[2], un edificio simple, discreto, pero de un claro manejo de las condiciones medioambientales de la ciudad. Este proyecto del Hermano Galicia, a pesar de los a\u00f1adidos posteriores, es un buen ejemplo de respeto por la ciudad y el ciudadano.<\/p>\n<p>Ya a finales del decenio de los a\u00f1os cincuenta, cuando el Choc\u00f3 es departamento, en el gobierno de Gustavo Roja Pinilla se plantean tres proyectos importantes para la ciudad: los denominados ocho pisos, cinco pisos y el hotel Citar\u00e1. Estas edificaciones, con influencias de Le Corbusier, y especialmente el Ocho Pisos, se convertir\u00e1n en s\u00edmbolos, no tanto por sus calidades arquitect\u00f3nicas, como por su condici\u00f3n de referentes espaciales al romper la silueta de la antigua ciudad de m\u00e1ximo tres pisos. Su calificativo de \u201cOcho pisos\u201d representa la valoraci\u00f3n de su importancia en altura, por encima incluso de la catedral. [\u2026]\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>[1] Aunque disponemos de la versi\u00f3n impresa original del folleto, los textos han sido tomados de la versi\u00f3n de dicha publicaci\u00f3n digitalizada por la Biblioteca Luis \u00c1ngel Arango, en julio de 1994 y publicada posteriormente en la Biblioteca Virtual del Banco de la Rep\u00fablica: Quibd\u00f3, Sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica. Fernando Orozco M., Luis Fernando Gonz\u00e1lez Escobar. Banco de la Rep\u00fablica, \u00c1rea Cultural. Exposici\u00f3n, Quibd\u00f3, 1994. 36 pp.<\/p>\n<p><a target=\"_blank\" href=\"https:\/\/babel.banrepcultural.org\/digital\/collection\/p17054coll18\/id\/465\/\" rel=\"noopener\">https:\/\/babel.banrepcultural.org\/digital\/collection\/p17054coll18\/id\/465\/<\/a><\/p>\n<p>[2] Se refiere al conjunto arquitect\u00f3nico conocido popularmente en Quibd\u00f3 como Barrio Escolar, el cual fue demolido hace unos a\u00f1os, para construir en su lugar uno de esos edificios gigantescos que ahora llaman \u201cmegacolegios<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/choco7dias.com\/quibdo-sueno-y-realidad-arquitectonica\/\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quibd\u00f3, sue\u00f1o y realidad arquitect\u00f3nica. Luis Fernando Gonz\u00e1lez Escobar y Fernando Orozco- julio-cesar-uribe-hermocillo Julio C\u00e9sar Uribe Hermocillo. 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