{"id":5572,"date":"2022-10-30T20:13:55","date_gmt":"2022-10-31T01:13:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=5572"},"modified":"2022-10-30T20:13:55","modified_gmt":"2022-10-31T01:13:55","slug":"mies-van-der-rohe-menos-es-mas-el-pais-semanal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/mies-van-der-rohe-menos-es-mas-el-pais-semanal\/","title":{"rendered":"Mies van der Rohe: Menos es m\u00e1s | EL PA\u00cdS Semanal"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-dtm-region=\"articulo_cuerpo\">\n<figure class=\"a_m a_m-v\"><span class=\"a_m_w _db\"><img fetchpriority=\"high\" alt=\"Un retrato del arquitecto en su estudio de Chicago.\" decoding=\"auto\" class=\"_re  a_m-v\" height=\"554\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/HctyfB6H6zaCZmRfJ0EnpjXhyxI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/TTXCCRThLpPCSpcClkUmgcbC6t4=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/WAjKqdsGM5QgTMAXJ-J8KqEgwqs=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Ave2pTEfPHp3h9Uthxl-IoDRw8g=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg 1960w\" width=\"414\" loading=\"eager\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/HctyfB6H6zaCZmRfJ0EnpjXhyxI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg\" sizes=\"(min-width: 1199px) 760px,(min-width: 1001px) cal(100vw - 62vw),(min-width: 768px) 767px, 100vw\"\/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\"><span>Un retrato del arquitecto en su estudio de Chicago.<\/span><span class=\"a_m_m\">Del libro \u2018Mies\u2019 (editorial Phaidon)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">No son pocos los arquitectos que se inventaron una vida, pero Mies van der Rohe se la construy\u00f3. \u201cNo se hizo a s\u00ed mismo, se cre\u00f3\u201d, cont\u00f3 su hija Georgia. Y no lo hizo s\u00f3lo para progresar socialmente. Buscaba cuadrar la relaci\u00f3n entre persona y obra. En eso consiste su arquitectura: en <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/ccaa.elpais.com\/ccaa\/2014\/04\/09\/catalunya\/1397075535_720447.html\" rel=\"noopener\">restar hasta que todo encaja<\/a>. El m\u00e1ximo representante de la sobriedad moderna no estudi\u00f3 arquitectura. Ni siquiera se sac\u00f3 el bachillerato. Hijo de un cantero, Maria Ludwig Michael Mies (Aquisgr\u00e1n, 1886-Chicago, 1969) comenz\u00f3 a trabajar con 15 a\u00f1os haciendo florituras para un fabricante de cornisas y la modernidad la pillo al vuelo, en el azar de una revista \u2013Die Zukunft (El Futuro)\u2013, lo cuenta su \u00faltimo bi\u00f3grafo, el arquitecto Detlef Mertins. Profesor en la Universidad de Pennsylvania, Mertins falleci\u00f3 en 2011, antes de ver publicada Mies (Phaidon, 2014), la monumental biograf\u00eda a la que dedic\u00f3 diez a\u00f1os y que ahora ve la luz. All\u00ed trata de defender al hombre frente al personaje, pero no pasa por alto las aristas de un creador cl\u00e1sico y moderno a la vez, perfectamente reconocible y, sin embargo, dif\u00edcilmente imitable. Un arquitecto que dej\u00f3 un legado de tantas obras maestras como nociva fue su huella en la proliferaci\u00f3n de rascacielos de vidrio y acero.<\/p>\n<p class=\"\">Un joven Mies, vestido con bata blanca, posa junto a Walter Gropius en el alf\u00e9izar de una ventana del estudio de Peter Behrens, director art\u00edstico de la empresa AEG. De \u00e9l heredar\u00eda la querencia por la sobriedad. De Berl\u00edn, el amor hacia la metr\u00f3polis, los trajes a medida y el \u00e9xito. Mertins concluye que a Mies s\u00f3lo lo movi\u00f3 un objetivo: construir. Por hacerlo apoy\u00f3 a los nazis, abandon\u00f3 a su mujer o, consumido por la artritis, acudi\u00f3 a las obras en silla de ruedas durante dos d\u00e9cadas. Pero merece la pena ir despacio.<\/p>\n<p class=\"\">A pesar de no tener estudios, Mies ley\u00f3 toda su vida. Su primer cliente, el fil\u00f3sofo Alois Riehl, le inculc\u00f3 la costumbre. Era un joven de provincias de 20 a\u00f1os cuando le encarg\u00f3 su casa en Postdam, a las afueras de Berl\u00edn, y le transmiti\u00f3 una idea: la transformaci\u00f3n del individuo como requisito para la transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p class=\"\"><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/07\/24\/cultura\/1027461601_850215.html\" rel=\"noopener\">Menos es m\u00e1s<\/a>. La c\u00e9lebre frase convertida en mantra sintetiza la gran aportaci\u00f3n de Van der Rohe, sin embargo, \u00bfqu\u00e9 significaba para \u00e9l menos? La obra de arte total, sin descuidos, cerca de la peligrosa pureza formal, ten\u00eda monumentalidad y detalle. Corr\u00eda 1912 cuando Mies comenz\u00f3 a cortejar a la ilustrada y rica Ada Bruhn, con la que tuvo tres hijas. Los padres de Ada mantuvieron a la pareja durante la Primera Guerra Mundial, cuando \u00e9l ingres\u00f3 en la infanter\u00eda para combatir en Rumania. Puede que fuera all\u00ed, en el campo de batalla, donde incub\u00f3 el cambio.<\/p>\n<p class=\"\">Al regresar, defendi\u00f3 una arquitectura <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/2002\/04\/30\/cultura\/1020117602_850215.html\" rel=\"noopener\">\u201cde piel y huesos\u201d<\/a> con tres rascacielos de vidrio con esqueleto de acero para la Friedrichstrasse de Berl\u00edn. Luego le pidi\u00f3 a su ayudante, Sergius Reuenberg, que tirara todos sus dibujos de proyectos neocl\u00e1sicos. Tambi\u00e9n se separ\u00f3 de su mujer. Apareci\u00f3 Mies van der Rohe, el conjuntivo holand\u00e9s y el apellido de la madre sirvieron para adornar a un hombre que odiaba el ornamento y que se reinvent\u00f3 a s\u00ed mismo al reinventar la arquitectura.<\/p>\n<blockquote class=\"a_q\">\n<p>Combati\u00f3 en la infanter\u00eda en la gran guerra y puede que all\u00ed, en el campo de batalla, incubara el cambio a una arquitectura \u201cde piel y huesos\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"\">Su primer reto como nuevo arquitecto fue <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/elpais.com\/diario\/1987\/09\/15\/cultura\/558655209_850215.html\" rel=\"noopener\">meter la naturaleza en los edificios<\/a>. Lo hizo con vidrio. En viviendas como la casa Tugendhat en Brno o rascacielos como las torres de Chicago se vive con m\u00e1s intensidad lo que ocurre fuera. \u201cA veces sublime, a veces temible\u201d, describi\u00f3 Janet Abrahms, la inquilina del piso 22-A frente al lago Michigan. Esa intensidad exige sacrificios. As\u00ed, a pesar de que busc\u00f3 valores espirituales con sus edificios, la arquitectura de Mies sufri\u00f3, para el cr\u00edtico Manfredo Tafuri, \u201cla incurable enfermedad de la modernidad\u201d. El lado optimista fue que sus espacios serv\u00edan para volver a empezar. Sab\u00eda de qu\u00e9 hablaba.<\/p>\n<p class=\"\">El pabell\u00f3n de Barcelona para la Exposici\u00f3n Universal de 1929 representaba la Alemania moderna. Mies se puso chistera para recibir all\u00ed al rey Alfonso XIII. El edificio \u2013cuya reconstrucci\u00f3n puede visitarse en Montju\u00efch\u2013parec\u00eda un mondrian en tres dimensiones. Tal vez por eso el monarca pregunt\u00f3 si estaba terminado. Fue la primera vez que pronunci\u00f3 esta definici\u00f3n: \u201cLa belleza es la manifestaci\u00f3n de la verdad\u201d. Esa idea de san Agust\u00edn se convertir\u00eda en su otro mantra.<\/p>\n<p class=\"\">A finales de los a\u00f1os treinta Mies ya estaba con Lilly Reich, una dise\u00f1adora excepcional que firmar\u00eda con \u00e9l el mobiliario de la casa Tugendhat, la vivienda a la que dedic\u00f3 m\u00e1s desvelos. Tambi\u00e9n la m\u00e1s celebrada por sus due\u00f1os Fritz y Grete Tugendhat. Los acaudalados padres de ella les regalaron un solar en una colina junto a su vivienda en Brno (Checoslovaquia). Mies ide\u00f3 lavadoras, un inolvidable jard\u00edn de invierno y un sistema para levantar una cristalera de m\u00e1s de cinco metros. La casa es sobria, pero el muro de onyx que separa el sal\u00f3n de la biblioteca cost\u00f3 el equivalente a un bloque de viviendas sociales de la \u00e9poca. \u00bfEs la casa Tugendhat habitable? Se pregunt\u00f3 un cr\u00edtico de la \u00e9poca. \u201cLa austeridad evita que pierdas el tiempo\u201d, contest\u00f3 Grete.<\/p>\n<p class=\"\">No es f\u00e1cil clasificar a Mies. Hasta el arquitecto Robert Venturi, que hizo c\u00e9lebre su par\u00e1frasis del less is more de Mies con less is a bore (menos es un aburrimiento), reconoci\u00f3 que de cuanto hab\u00eda escrito se arrepent\u00eda de ese chiste que no hac\u00eda justicia a lo que Van der Rohe hab\u00eda aportado. \u201cNo construiremos catedrales\u201d, declaraba \u00e9ste en 1924. Hablaba de rehacer el mundo, de nuevas libertades y de la arquitectura como instrumento para el desarrollo de las personas. Pero lo hac\u00eda desde la seguridad de las casas burguesas. Mies no expres\u00f3 opiniones pol\u00edticas por escrito. Si en Europa fue testigo del ascenso de Hitler, cuando se traslad\u00f3 a Estados Unidos asisti\u00f3 a la carrera armament\u00edstica y la Guerra de Vietnam, pero no opin\u00f3. Fue un arquitecto radical que no abri\u00f3 la boca. S\u00f3lo se expres\u00f3 con su obra.<\/p>\n<p class=\"\">Mertins asegura que no hay evidencia de que fuera antisemita o racista. \u201cNo apoy\u00f3 ni la guerra ni la violencia\u201d. Pero la libertad que defend\u00eda era m\u00e1s art\u00edstica que social. Como arquitecto moderno fue atacado por los conservadores, pero tambi\u00e9n fue criticado por la izquierda, por insistir en esta misi\u00f3n de la arquitectura. Con todo, Mies se sum\u00f3 al grupo de defensores del nacional-socialismo. Como director llev\u00f3 estabilidad (neutralidad) a la Bauhaus. Cuando acept\u00f3 dirigir esa escuela cambi\u00f3 los estatutos, expuls\u00f3 a 30 alumnos de izquierdas y prohibi\u00f3 las actividades pol\u00edticas. Fue entonces cuando Philip Johnson lleg\u00f3 a Europa y crey\u00f3 que Mies representaba el summum de la modernidad. El Museo de Arte de Nueva York, donde trabajaba, acababa de inaugurarse y le encarg\u00f3 a Mies el interior del apartamento que ten\u00eda alquilado en Nueva York. Luego Johnson se puso a trabajar. Escribi\u00f3 en The New York Times que el alem\u00e1n disgustaba a los comunistas con su b\u00fasqueda de valores elevados y lo incluy\u00f3 en la exposici\u00f3n Modern Architecture.<\/p>\n<blockquote class=\"a_q\">\n<p>Cuando acept\u00f3 dirigir la bauhaus expuls\u00f3 a 30 alumnos de izquierdas y prohibi\u00f3 las actividades pol\u00edticas. no se afili\u00f3, pero fue tibio con los nazis<\/p>\n<\/blockquote>\n<p class=\"\">Con los nazis en el poder comenz\u00f3 la persecuci\u00f3n de jud\u00edos y comunistas y del \u201carte degenerado\u201d. 16.000 obras de Kandinsky o Klee fueron retiradas de los museos. La ret\u00f3rica antimoderna adquiri\u00f3 tintes racistas y los proyectos de los alumnos de la Bauhaus se volvieron pol\u00edticos. En abril de 1933 la escuela cerr\u00f3. La segunda mujer de L\u00e1szlo Moholy-Nagy, Sybil, historiadora, denunci\u00f3 que Mies se hab\u00eda pasado al fascismo. En opini\u00f3n de Mertins, \u201cno dijo nada de otros, como Walter Gropius, porque le hab\u00eda dado trabajo a su marido\u201d. Para el \u00faltimo bi\u00f3grafo de Van der Rohe, con sus propuestas (fallidas) para edificios para el Gobierno nazi trat\u00f3 de expresar el car\u00e1cter inhumano de ese Gobierno, no de apoyarlo. Curiosa manera de complacer a un cliente. Sin embargo, hasta Hitler \u2013que hab\u00eda empezado a estudiar arquitectura\u2013 lleg\u00f3 a defender \u201cun funcionalismo claro como el cristal\u201d para la arquitectura nazi. Puede que esa idea sedujera a Mies.<\/p>\n<p class=\"\">Para 1933, 40.000 jud\u00edos hab\u00edan emigrado. No era f\u00e1cil tomar esa decisi\u00f3n. La gente se identificaba con su ciudad tanto como con su religi\u00f3n. Pero los profesores de la Bauhaus se exiliaron sin excepci\u00f3n. Kandinsky march\u00f3 a Par\u00eds, Klee a Suiza y Grosz a Am\u00e9rica, como Andr\u00e9 Kert\u00e9sz o Josep y Anni Albers. Marcel Breuer fue a Londres, Kurt Schwitters a Noruega y los Moholy-Nagy a Holanda. Mies se qued\u00f3. Al final se ir\u00eda, pero toda su vida lo criticar\u00edan por no haberse ido antes.<\/p>\n<p class=\"\">Nunca se afili\u00f3 al partido nazi, pero s\u00ed firm\u00f3 una petici\u00f3n de respaldo a Hitler. Aun as\u00ed, era demasiado tibio con los nazis, no ten\u00eda \u00e1nimo para oponerse y le faltaba decisi\u00f3n para emigrar. S\u00f3lo lo hizo cuando le ofrecieron dirigir el futuro Illinois Institute of Technology (IIT) en Chicago y Alfred H Barr Junior, el director del MOMA, logr\u00f3 que la mujer de uno de los patronos del museo le encargara una casa en Wyoming. Comenzaba la tercera vida de Mies van der Rohe.<\/p>\n<p class=\"\">El proyecto para el campus del nuevo IIT fue uno de los m\u00e1s notables de Mies, una pieza de land art minimalista. \u00bfLa raz\u00f3n? Deb\u00eda mantener la vigencia formal durante las d\u00e9cadas que tardase en construirse. Era de una modernidad que en lugar de romper apostaba por durar. Ese urbanismo cambiar\u00eda el sur de Chicago. Los arquitectos brit\u00e1nicos Alison y Peter Smithson escribieron sobre \u00e9l que \u201cun edificio s\u00f3lo es interesante si carga el espacio que lo rodea con nuevas posibilidades\u201d. Pero construir el campus del IIT supuso la demolici\u00f3n de The Mecca, el mayor inmueble de apartamentos y un reducto de convivencia en un barrio de inmigrantes. Por eso, su decisi\u00f3n de no dotar de identidad a sus edificios para potenciar su flexibilidad \u2013\u201cno podemos tirar un edificio cada vez que tenemos que cambiar su uso\u201d, dijo\u2013 choca con la tabla rasa que requiri\u00f3 su propia obra.<\/p>\n<p class=\"\">Cuando Mies termin\u00f3 el campus hab\u00eda conocido a Edith Farnsworth, una nefr\u00f3loga de 42 a\u00f1os que se entusiasm\u00f3 con \u00e9l \u2013que ten\u00eda 59\u2013 y le dijo que quer\u00eda construirse un refugio en un bosque. Mies ide\u00f3 un pabell\u00f3n de vidrio. Arquitecto y clienta se hicieron inseparables. Pero cuando la doctora comprob\u00f3 que su casa de acero y vidrio \u2013que para tantos arquitectos es el modelo de vivienda so\u00f1ada\u2013 se inundaba con las crecidas del r\u00edo Fox y con las miradas de los curiosos, termin\u00f3 por denunciar a Mies. \u201cLa dama esperaba que el arquitecto fuera con la casa\u201d, se defendi\u00f3 \u00e9l. Y gan\u00f3 el juicio. Farnsworth opt\u00f3 por venderla en 1961.<\/p>\n<p class=\"\">Los primeros rascacielos que levant\u00f3 Mies, los Lake Shore Drive de Chicago, le llegaron tras una discusi\u00f3n filos\u00f3fica. El joven Herbert Greenwald hab\u00eda estudiado filosof\u00eda antes de convertirse en promotor. Fue el mejor cliente de Mies. Las torres de Chicago hab\u00edan hecho despegar su carrera hacia las alturas.<\/p>\n<p class=\"\">Phyllis Bronfman Lambert, ten\u00eda 27 a\u00f1os cuando vio en el Herald Tribune el edificio que iba a levantar su padre, due\u00f1o de la destiler\u00eda Bronfman, en Park Avenue, y le rog\u00f3 que encargara un rascacielos \u201cmejor que el mechero que le hab\u00edan dise\u00f1ado Pereira &amp; Luckman\u201d. Su padre le pidi\u00f3 que buscara al arquitecto y ella encontr\u00f3 a Mies. En Nueva York, no le dejaron afiliarse al American Institute of Architects porque no present\u00f3 el graduado escolar, de modo que se asoci\u00f3 con Philip Johnson que, por entonces, a su profesi\u00f3n de historiador hab\u00eda sumado estudios de arquitectura, y recibi\u00f3 la propuesta con l\u00e1grimas en los ojos.<\/p>\n<p class=\"\">En Park Avenue \u201ctodo lo que hizo Mies fue dejar el hueco\u201d, dijo Phyllis describiendo la plaza frente a la torre Seagram. Al contrario que los apartamentos de Chicago, la primera torre de oficinas de Mies cost\u00f3 el doble que las habituales. No era innovadora, pero su elegancia aument\u00f3 la reputaci\u00f3n de la c\u00adompa\u00f1\u00eda, las ventas y el precio del whisky. Es frente al Seagram donde Audrey Hepburn \u2013 interpretando a Holly Golightly en Desayuno en Tiffany\u2019s\u2013 dice que quiere volver a all\u00ed. Mies hab\u00eda alcanzado el \u00e9xito por el que lo hab\u00eda sacrificado todo.<\/p>\n<p class=\"\">Se acercaba a su \u00faltima d\u00e9cada cuando regres\u00f3 finalmente a Berl\u00edn. Lo hizo como uno de los arquitectos m\u00e1s importantes del siglo XX para construir la Galer\u00eda Nacional de la ciudad. Son muchos los que consideran esa galer\u00eda como la catedral que Mies nunca llegar\u00eda a construir.<\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/news.google.com\/__i\/rss\/rd\/articles\/CBMiP2h0dHBzOi8vZWxwYWlzLmNvbS9lbHBhaXMvMjAxNC8wNy8wMS9lcHMvMTQwNDIxNjk0MF83MjI4NTIuaHRtbNIBTmh0dHBzOi8vZWxwYWlzLmNvbS9lbHBhaXMvMjAxNC8wNy8wMS9lcHMvMTQwNDIxNjk0MF83MjI4NTIuaHRtbD9vdXRwdXRUeXBlPWFtcA?oc=5\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un retrato del arquitecto en su estudio de Chicago.Del libro \u2018Mies\u2019 (editorial Phaidon) No son pocos los arquitectos que se&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5573,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[315,144,1669,313,278,316,279,314],"class_list":["post-5572","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mies-van-der-rohe","tag-der","tag-mas","tag-menos","tag-mies","tag-pais","tag-rohe","tag-semanal","tag-van"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/WVQIFJ6PDNW7S2TXTTPFAQZZIM.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5572","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5572"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5572\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5574,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5572\/revisions\/5574"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5572"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5572"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5572"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}