{"id":6570,"date":"2022-12-07T23:48:36","date_gmt":"2022-12-08T04:48:36","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=6570"},"modified":"2022-12-07T23:48:36","modified_gmt":"2022-12-08T04:48:36","slug":"pasar-a-la-historia-miguel-michinel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/pasar-a-la-historia-miguel-michinel\/","title":{"rendered":"Pasar a la historia &#8211; Miguel Michinel"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"body001-1181297\">\n<p>En 1931, el cine sonoro ya llevaba tres a\u00f1os en marcha, pero Charles Chaplin (alias \u201cCharlot\u201d) se arriesg\u00f3 a escribir, dirigir y protagonizar la hoy considerada una de sus obras maestras, \u201cCity Lights\u201d (\u201cLuces de la ciudad\u201d), donde el c\u00e9lebre vagabundo ataviado con bomb\u00edn y bast\u00f3n que sol\u00eda interpretar se enamora de una joven florista ciega, al son de los acordes de la espa\u00f1ol\u00edsima canci\u00f3n \u201cLa Violetera\u201d, del maestro Padilla.\u00a0<\/p>\n<p>Como si de toreros se tratase, visten estos d\u00edas de luces desde la capital al \u00faltimo pueblo del pa\u00eds, compitiendo entre s\u00ed por atraer turismo navide\u00f1o, a base de instalar, con mejor o peor tino, diferentes y variadas instalaciones lum\u00ednicas, bajo la misi\u00f3n com\u00fan de recordarnos que es esa \u00e9poca del a\u00f1o donde -iron\u00edas de la condici\u00f3n humana- cierto sentimiento religioso se da la mano con el m\u00e1s salvaje consumismo.<\/p>\n<p>La decoraci\u00f3n urbana navide\u00f1a ha alumbrado ya ricos debates a favor y en contra, donde se maneja toda clase de argumentos, desde el presuntamente elevado retorno econ\u00f3mico hasta las cr\u00edticas de quienes lo ven como un despilfarro inadmisible, pasando por las quejas de la vecindad afectada por concretas actuaciones o de la que se cree marginada por defecto de \u00e9stas. Se ve que nunca brilla la luz a gusto de todo el mundo.<\/p>\n<p>Al margen de estas bizantinas discusiones, donde s\u00ed parece existir un consenso generalizado es a la hora de contradecir aquel principio minimalista de \u201cmenos es m\u00e1s\u201d, a veces atribuido al arquitecto germano-americano Mies van der Rohe, que lo populariz\u00f3; aunque, en realidad, fue el pintor y escritor neoyorquino Ad Reinhardt, neodada\u00edsta considerado pionero del arte conceptual, quien registr\u00f3 la frase por escrito por primera vez.<\/p>\n<p>Seguramente todo el mundo conserve alg\u00fan recuerdo entra\u00f1able asociado a un brillante dise\u00f1o de ornamentaci\u00f3n urbana navide\u00f1a. Los \u00e1rboles de los Campos El\u00edseos en Par\u00eds, adornados de forma que gotas de luz parecen resbalar por sus ramas. O el \u201cHerzerlbaum\u201d que se alza en la Rathausplatz de Viena, justo frente al ayuntamiento, engalanado con decenas de corazones rojos que iluminan por la noche el cielo de la capital austriaca.<\/p>\n<p>Pero en la fren\u00e9tica carrera hacia el top de bombillas por metro cuadrado parece haberse olvidado que existen alternativas a la parafernalia de luces y purpurina a la que nos hemos acostumbrado, para poder disfrutar del esp\u00edritu navide\u00f1o. Aparte de que copiar -en general, con desacierto- lo que otros hacen, impide hallar el estilo propio y singular que nos diferencie y realce la ciudad como destino tur\u00edstico, si es que de eso va la cosa.\u00a0<\/p>\n<p>Sin necesidad de irse muy lejos, aparecen modestas pero interesantes iniciativas de las que ya podr\u00edan aprender capitales locales, incluida la nuestra. Ayuntamientos como Vilar de Barrio o Allariz ofertan variadas actividades que anteponen la participaci\u00f3n y la convivencia de sus residentes, frente a la grandilocuencia y el exceso generalizados. No hay por qu\u00e9 vivir en Par\u00eds o Viena para poder gozar de una Navidad \u00fanica.<\/p>\n<p>En enero, esta luminosa competici\u00f3n habr\u00e1 pasado a la historia, del buen gusto, el alg\u00fan caso, del p\u00e9simo, en la mayor\u00eda; todos dentro del kitsch. Porque pasar a la historia no es tan dif\u00edcil. Hasta lo consigui\u00f3 Cal\u00edgula, pese a la \u201cdamnatio\u201d dictada por el Senado romano, para borrar todo rastro de su reinado de terror. Aunque, si de lo que se trata es de enmudecer, como la pel\u00edcula de Charlot, objetivo conseguido. Banda sonora de villancicos mediante, eso s\u00ed.<\/p>\n<\/div>\n<p><script type=\"ac7e69ed7bb8e2aa32a4dfd7-text\/javascript\">\n  !function(f,b,e,v,n,t,s)\n  {if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\n  n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\n  if(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\n  n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\n  t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\n  s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n  'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\n  fbq('init', '461694574688472');\n  fbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/news.google.com\/__i\/rss\/rd\/articles\/CBMiXmh0dHBzOi8vd3d3LmxhcmVnaW9uLmVzL29waW5pb24vbWlndWVsLW1pY2hpbmVsL3Bhc2FyLWEtbGEtaGlzdG9yaWEvMjAyMjEyMDcyMjA3MzYxMTgxMjk3Lmh0bWzSAWJodHRwczovL3d3dy5sYXJlZ2lvbi5lcy9vcGluaW9uL21pZ3VlbC1taWNoaW5lbC9wYXNhci1hLWxhLWhpc3RvcmlhLzIwMjIxMjA3MjIwNzM2MTE4MTI5Ny5hbXAuaHRtbA?oc=5\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1931, el cine sonoro ya llevaba tres a\u00f1os en marcha, pero Charles Chaplin (alias \u201cCharlot\u201d) se arriesg\u00f3 a escribir,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6571,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[91],"tags":[582,4299,1931,331],"class_list":["post-6570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mies-van-der-rohe","tag-historia","tag-michinel","tag-miguel","tag-pasar"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/2021060512382871696.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6570"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6570\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6572,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6570\/revisions\/6572"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}