{"id":7984,"date":"2023-01-15T05:40:18","date_gmt":"2023-01-15T10:40:18","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=7984"},"modified":"2023-01-15T05:40:18","modified_gmt":"2023-01-15T10:40:18","slug":"la-historia-del-patrimonio-que-los-bolsonaristas-intentaron-tomar-y-destruir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/la-historia-del-patrimonio-que-los-bolsonaristas-intentaron-tomar-y-destruir\/","title":{"rendered":"La historia del patrimonio que los bolsonaristas intentaron tomar y destruir"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>\u201cA Niemeyer le emborronaron la utop\u00eda\u201d, dej\u00f3 escrito el diario <em>Jornal de Bras\u00edlia<\/em> el pasado lunes 9 de enero. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda ocurrido? Pues que <strong>una turba de simpatizantes del ya expresidente Jair Bolsonaro, en un acto de furia iconoclasta, acababa de atentar no solo contra los centros neur\u00e1lgicos de la democracia carioca, sino tambi\u00e9n contra tres de los edificios se\u00f1eros de la arquitectura moderna<\/strong>: el Congreso Nacional de Brasil, el Palacio de Planalto y el Supremo Tribunal de Brasil.<\/p>\n<p>Hablamos de<strong> tres de las principales obras de Oscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares<\/strong>. Tres manifestaciones del entusiasmo ut\u00f3pico que llev\u00f3 al Brasil de mediados de la d\u00e9cada de 1950 a construirse desde cero una capital vanguardista en la sabana tropical de El Cerrado, en pleno Mato Grosso.<\/p>\n<aside class=\"scaip scaip-1    \">\n<aside id=\"newspack-ads-widget-5\" class=\"widget_newspack-ads-widget clearfix\"\/><\/aside>\n<p>Los manifestantes de extrema derecha irrumpieron en el complejo monumental y c\u00edvico de la <em>pra\u00e7a dos Tr\u00eas Poderes,<\/em> dise\u00f1ada por el urbanista L\u00facio Costa y el propio Niemeyer, y <strong>destruyeron o da\u00f1aron, seg\u00fan explica la corresponsal de la CNN, Flora Charner, obras de arte \u201cde un valor incalculable\u201d<\/strong>, como el monumental \u00f3leo <em>As mulatas,<\/em> obra del pintor carioca Emiliano Di Cavalcanti; la pintura <em>Bandeira do Brasil, <\/em>deJorge Eduardo; o un fastuoso reloj del siglo XVIII, obra del maestro relojero Barthazar Martinot, que el monarca franc\u00e9s Luis XIV regal\u00f3 a Jorge IV, rey de Portugal y Brasil.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, <strong>la BBC explica c\u00f3mo los asaltantes utilizaron como parapeto improvisado la mesa de trabajo del expresidente Juscelino Kubitscheck<\/strong>, destruyeron varias vitrinas de valor hist\u00f3rico y art\u00edstico o arrancaron las ramas de una escultura de madera. Aunque tal vez los da\u00f1os de mayor consideraci\u00f3n fueron, en opini\u00f3n de Charner, los infringidos a los tres edificios de Niemeyer. Los graves desperfectos en la c\u00fapula invertida del palacio del Congreso, en las columnas de m\u00e1rmol blanco del Palacio de Planalto o en las ornamentas paredes del Tribunal Federal \u201cdemuestran el nulo respeto por el patrimonio brasile\u00f1o de los supuestos <em>patriotas\u201d<\/em>. Charner a\u00f1ade que la turba de manifestantes irrumpi\u00f3 en los edificios blandiendo banderas de Brasil que acabar\u00edan usando como \u201ctoallas o pasamonta\u00f1as\u201d para protegerse de los gases lacrim\u00f3genos que les arroj\u00f3 la polic\u00eda.<\/p>\n<aside class=\"scaip scaip-2    \">\n<aside id=\"newspack-ads-widget-6\" class=\"widget_newspack-ads-widget clearfix\"\/><\/aside>\n<h2>Poeta del hormig\u00f3n y la curva<\/h2>\n<p>Para calibrar la magnitud del desastre, hay que tener en cuenta c\u00f3mo se gest\u00f3 Brasilia y que impacto tuvo la construcci\u00f3n de aquella \u201ccapital futurista\u201d en la arquitectura contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>A medidos de los a\u00f1os 50 del pasado siglo, Oscar Niemeyer era ya un profesional de mediana edad con mucha arquitectura en las alforjas, consagrado a nivel mundial por proyectos como el parque Ibirapuera, en S\u00e3o Paulo, o su propia residencia, la Casa de las Canoas. Disc\u00edpulo de Le Corbusier (con el que hab\u00eda trabajado en proyectos como el edificio principal de las Naciones Unidas en Nueva York, construido en 1952) y Frank Lloyd Wright, Niemeyer gozaba de una merecida reputaci\u00f3n de \u201cesteta\u201d entre los representantes del movimiento vanguardista. Por entonces <strong>se dec\u00eda ya de \u00e9l que hab\u00eda convertido el hormig\u00f3n en un material de construcci\u00f3n \u201csensual\u201d y que hab\u00eda abrazado la l\u00ednea curva con un fervor poco habitual entre sus coet\u00e1neos<\/strong>.<\/p>\n<aside class=\"scaip scaip-3    \">\n<aside id=\"newspack-ads-widget-8\" class=\"widget_newspack-ads-widget clearfix\"\/><\/aside>\n<p>En la revista <em>M\u00f3dulo,<\/em> fundada por \u00e9l mismo, public\u00f3 un texto, <em>O poema da curva,<\/em> que es todo un manifiesto est\u00e9tico condensado: \u201c<strong>No es el \u00e1ngulo recto el que me atrae. Ni la l\u00ednea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual<\/strong>. La curva que encuentro en las monta\u00f1as de mi pa\u00eds, en el curso sinuoso de sus r\u00edos, en las nubes de sus cielos, en el cuerpo de la mujer que amo. De curvas est\u00e1 hecho todo el Universo. El Universo curvo de Einstein\u201d.<\/p>\n<p>A ese profesional de la arquitectura racionalista y m\u00edstico, po\u00e9tico y pragm\u00e1tico, cosmopolita, pero con s\u00f3lidas ra\u00edces locales, <strong>le lleg\u00f3 en septiembre de 1956 el encargo de su vida. Se trataba de construirle una capital a Brasil<\/strong>. Y de hacerlo, adem\u00e1s, en colaboraci\u00f3n con su viejo c\u00f3mplice, L\u00facio Costa (el hombre que le dio su primer empleo en 1932, cuando era a\u00fan un arquitecto casi imberbe) y bajo los auspicios del visionario presidente Kubitschek, que en su etapa como alcalde de Belo Horizonte le hab\u00eda encargado un casino y una iglesia.<\/p>\n<aside class=\"scaip scaip-4    \">\n<aside id=\"newspack-ads-widget-9\" class=\"widget_newspack-ads-widget clearfix\"\/><\/aside>\n<p><strong>Costa se encarg\u00f3 del plan de ciudad y Niemeyer, de la inmensa mayor\u00eda de los edificios emblem\u00e1ticos<\/strong>. La catedral, el Palacio de los Arcos (sede del Ministerio Brasile\u00f1o de Asuntos Exteriores), la residencia presidencial del Palacio de la Alborada o la tr\u00edada de obras monumentales de la <em>pra\u00e7a dos Tr\u00eas Poderes.<\/em><\/p>\n<h2>Un logro sin precedentes<\/h2>\n<p>Lo hizo todo en apenas tres a\u00f1os. <strong>La capital estuvo lista en abril de 1960 y asombr\u00f3 al mundo. Le Corbusier la salud\u00f3 diciendo que la utop\u00eda de la arquitectura moderna acababa de materializarse<\/strong>. Por una vez, no se trataba de que el modernismo intentase dialogar, mal que bien, con el pasado, sino de una gran urbe completamente inspirada en ideas contempor\u00e1neas y construida en el vac\u00edo, en plena selva, en un lugar en el que antes no hubo nada.<\/p>\n<p><strong>Medio mill\u00f3n de seres humanos se instalaron en esta metr\u00f3polis reci\u00e9n estrenada y que, vista desde el aire, ten\u00eda forma de avi\u00f3n, con su eje monumental como cabina de fuselaje y <em>Tr\u00eas Poderes <\/em>como cabina de los pilotos<\/strong>. Le Corbusier hab\u00eda tenido la oportunidad de hacer algo similar unos a\u00f1os antes, en la ciudad india de Chandigarth, pero la escala era otra, nada comparable a materializar de manera casi milagrosa la enorme sede administrativa del que por entonces se conoc\u00eda como \u201cel pa\u00eds del futuro\u201d. Niemeyer dijo que se hab\u00eda sentido con la incomparable libertad de pintar una obra monumental en un lienzo en blanco. Desde su punto de vista, fue \u201ccomo poner un pie en la Luna\u201d.<\/p>\n<h2>Iconos de una modernidad distinta<\/h2>\n<p>De los edificios asaltados el pasado lunes, <strong>el Congreso Nacional o Palacio Nereu Ramos es la de aspecto m\u00e1s sencillo e ic\u00f3nico<\/strong>. Un bloque horizontal rematado por dos elegantes c\u00fapulas, una c\u00f3ncava y otra convexa, sobre la que se alzan dos majestuosas torres de oficinas de 100 metros de altura.<\/p>\n<p>La esfera convexa es la sede del Senado y la c\u00f3ncava, conocida popularmente como la <em>caneca<\/em> (el taz\u00f3n), la del Congreso de los Diputados. El propio Niemeyer reconoc\u00eda que <strong>este edificio, una mole de apariencia liviana, no hubiese sido posible \u201csin la esbelta poes\u00eda matem\u00e1tica\u201d de Joaquim Cardozo<\/strong>, el hombre que realiz\u00f3 los c\u00e1lculos estructurales.<\/p>\n<p><strong>El Palacio de Planalto es la sede de las oficinas presidenciales. La historiadora de la arquitectura Styliane Philippou, la describe como \u201cuna gr\u00e1cil met\u00e1fora visual de la democracia\u201d<\/strong>, con sus columnatas monumentales revestidas de m\u00e1rmol blanco, con curvas que compensan la austeridad rectil\u00ednea\u201d y representan as\u00ed \u201cla apertura y la accesibilidad, invitando a los ciudadanos a entrar en las sedes de gobierno\u201d.<\/p>\n<p><strong>Unas columnatas hoy maltrechas, y presentes tambi\u00e9n en el Supremo Tribunal. Otro edificio que pretende, seg\u00fan Philippou, ser \u201cuna expresi\u00f3n del triunfo de los valores colectivos de la polis democr\u00e1tica\u201d<\/strong>. Las columnas rectangulares que sostienen su techo \u201cest\u00e1n expuestas en las elevaciones frontales y posteriores y, al mismo tiempo, borradas en su revestimiento de aluminio en color gris oscuro\u201d. Un efecto visual \u201cfluido\u201d que contribuye a la armon\u00eda y ligereza del conjunto y \u201cse aprecia sobre todo caminando por las verandas\u201d. Al hacerlo, las grandes columnas \u201cse abren y se cierran, en movimiento perpetuo\u201d, como un deslumbrante abanico.<\/p>\n<p>Para Philippou, <strong>el Niemeyer que cre\u00f3 Brasilia de la nada era un arquitecto en la cumbre de su arte, un creador comprometido con el ideal de belleza pura que supo ir mucho m\u00e1s all\u00e1 \u201cdel modernismo doctrinario\u201d y de \u201clos requisitos program\u00e1ticos del funcionalismo\u201d<\/strong>. En opini\u00f3n de la estudiosa, su arquitectura \u201cafirm\u00f3 el espect\u00e1culo, el placer, la sensualidad, la belleza y la sensualidad\u201d. Su est\u00e9tica del exceso \u201cestuvo arraigada en las tradiciones propias de Brasil y su paisaje tropical, y desafi\u00f3 el predominio de los muros blancos y puros, las l\u00edneas y los \u00e1ngulos rectos\u201d, elementos todos que \u00e9l asociaba con \u201cla tradici\u00f3n t\u00e9cnica europea\u201d.<\/p>\n<p><strong>Contra ese patrimonio y esa idea de belleza atentaron tambi\u00e9n los asaltantes de la <em>pra\u00e7a dos Tr\u00eas Poderes<\/em><\/strong><em>. <\/em>Y contra la idea de un pa\u00eds pujante, capaz de materializar en tiempo r\u00e9cord una utop\u00eda de hormig\u00f3n armado y regalarse a s\u00ed mismo una capital de vanguardia en plena selva.<\/p>\n<nav class=\"jp-relatedposts-i2\" data-layout=\"grid\">\n<h3 class=\"jp-relatedposts-headline\"><em>Para leer m\u00e1s<\/em><\/h3>\n<\/nav><\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/news.google.com\/__i\/rss\/rd\/articles\/CBMicWh0dHBzOi8vZm9yYmVzLmVzL2FjdHVhbGlkYWQvMjE4OTM4L2xhLWhpc3RvcmlhLWRlbC1wYXRyaW1vbmlvLXF1ZS1sb3MtYm9sc29uYXJpc3Rhcy1pbnRlbnRhcm9uLXRvbWFyLXktZGVzdHJ1aXIv0gEA?oc=5\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cA Niemeyer le emborronaron la utop\u00eda\u201d, dej\u00f3 escrito el diario Jornal de Bras\u00edlia el pasado lunes 9 de enero. \u00bfQu\u00e9&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7985,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[5393,179,5396,582,5394,146,1497,5395],"class_list":["post-7984","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-le-corbusier","tag-bolsonaristas","tag-del","tag-destruir","tag-historia","tag-intentaron","tag-los","tag-patrimonio","tag-tomar"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/GettyImages-156028142-1.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7984"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7984\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7986,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7984\/revisions\/7986"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}