{"id":8042,"date":"2023-01-16T23:40:25","date_gmt":"2023-01-17T04:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/?p=8042"},"modified":"2023-01-16T23:40:25","modified_gmt":"2023-01-17T04:40:25","slug":"fantasmas-en-las-casonas-miticas-de-mar-del-plata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dambientes.com\/tienda\/fantasmas-en-las-casonas-miticas-de-mar-del-plata\/","title":{"rendered":"Fantasmas en las casonas m\u00edticas de Mar del Plata"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>La ciudad de Mar del Plata, en la costa atl\u00e1ntica de la provincia de Buenos Aires, tiene historia. Es el balneario donde las familias m\u00e1s aristocr\u00e1ticas de fines del siglo XIX y principios del XX, pasaban los meses de verano. La \u00e9poca de la Gran Argentina, fuertemente pol\u00e9mica. La mirada de los intelectuales estaba puesta en Europa y se constru\u00edan mansiones siguiendo estilos arquitect\u00f3nicos franceses e ingleses. Era muy com\u00fan que las compraran prefabricadas y las transportaran en barcos para ser levantadas aqu\u00ed. Es el caso de Villa Victoria, la casa de madera que su t\u00eda abuela \u00a0le regal\u00f3 a la ni\u00f1a Ramona Victoria Epifan\u00eda Rufina Ocampo. La adquiri\u00f3 en un viaje por Inglaterra a principios del siglo pasado y la hizo traer por la empresa Boulton &amp; Paul Ltd, como as\u00ed lo confirman los sellos descubiertos en el reverso de los tablones del gran bungalow, como la llamaba Victoria. \u00a0<\/p>\n<figure class=\"image ckeditor-image\" style=\"max-width: 100%; width: 750px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"521\" alt=\"Villa Victoria. \/ RR SS.\" src=\"https:\/\/news.google.com\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702315627725.jpg\" class=\"lazyload\" srcset=\"https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/480,https:\/\/news.google.com\/270,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702315627725.jpg https:\/\/news.google.com\/480w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/768,https:\/\/news.google.com\/432,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702315627725.jpg https:\/\/news.google.com\/768w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 480px, 768px\"\/><figcaption>Villa Victoria. \/ Autora.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Hoy es un Centro Cultural que se puede visitar en el Barrio Los Troncos.<\/p>\n<figure class=\"image ckeditor-image\" style=\"max-width: 100%; width: 3024px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3024\" height=\"2866\" alt=\"Avelina. \/ Autora.\" src=\"https:\/\/news.google.com\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702325195155.jpg\" class=\"lazyload\" srcset=\"https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/480,https:\/\/news.google.com\/270,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702325195155.jpg https:\/\/news.google.com\/480w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/768,https:\/\/news.google.com\/432,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702325195155.jpg https:\/\/news.google.com\/768w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/992,https:\/\/news.google.com\/558,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702325195155.jpg https:\/\/news.google.com\/992w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/1280,https:\/\/news.google.com\/720,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702325195155.jpg https:\/\/news.google.com\/1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 480px, (max-width: 768px) 768px, (max-width: 992px) 992px, 1280px\"\/><figcaption>Avelina. \/ Autora.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Paseando por sus jardines en un atardecer estival\u00a0nos recibi\u00f3 el fantasma de Avelina (*), el ama de llaves de Victoria, quien nos confi\u00f3 an\u00e9cdotas y detalles personales de su vida. Fue un placer escucharla contarnos, con\u00a0su tonada asturiana, que fue contratada junto con su marido, Antonio, para trabajar como caseros en la residencia. Dice que \u201cla ni\u00f1a\u201d, la mayor de las seis hermanas, fue la m\u00e1s rebelde. Volv\u00eda loco a su padre porque se negaba a vivir bajo los mandatos tradicionales de la \u00e9poca. En lugar de asistir al colegio ten\u00edan dos institutrices que se ocupaban de ense\u00f1arles lo indispensable para una mujer de sociedad. Especialmente franc\u00e9s, ingl\u00e9s y piano. Casi no se hablaba castellano en la familia. Una vez la llevaron al teatro y volvi\u00f3 decidida: ser\u00eda actriz. Y se lo plante\u00f3 a don Manuel Ocampo. \u201c\u00a1Antes de ver a una hija m\u00eda en un escenario, me pego dos tiros en la cabeza!\u201d, bram\u00f3. A Avelina le pareci\u00f3 un poco exagerado el hombre, porque pens\u00f3 que con uno habr\u00eda sido suficiente. Despu\u00e9s, siguiendo la costumbre de la \u00e9poca, la familia se traslad\u00f3 en barco a recorrer Europa. Con tan buena suerte que hasta se pudo anotar en unos talleres en la Sorbona, en Par\u00eds. Si bien no le permit\u00edan hacer una carrera universitaria, tuvo la oportunidad de relacionarse con intelectuales de la \u00e9poca con quienes har\u00eda gran amistad en el futuro.<\/p>\n<p>Pero don Manuel quer\u00eda casarla, se le estaba yendo de las manos. Entonces se ocup\u00f3 de realizar el compromiso con Bernardo \u201cM\u00f3naco\u201d de Estrada, perteneciente a una buena familia, cat\u00f3lica y conservadora. La muerte de Clarita, una de sus hermanas menores, puso de luto a la familia, y la boda se suspendi\u00f3 por un par de a\u00f1os. Pero finalmente se produjo y partieron en viaje de bodas al viejo continente. Los aires europeos despertaban la adrenalina de la que ya dejaba de ser una adolescente. No estaba bajo el yugo paterno y comenz\u00f3 a relacionarse con el ambiente bohemio que m\u00e1s le gustaba. Llevaba la vida conyugal bastante bien hasta que descubri\u00f3 una carta que su marido le envi\u00f3 a su padre en la que lo tranquilizaba dici\u00e9ndole que a Victoria se le iban a terminar los br\u00edos cuando quedara embarazada. Avelina asegura que ese fue el principio del fin de la relaci\u00f3n. Victoria jur\u00f3 no tener hijos, y conoci\u00f3 a Juli\u00e1n Mart\u00ednez, primo de M\u00f3naco, diplom\u00e1tico y un dandy al que pocas mujeres pod\u00edan resistirse. La atracci\u00f3n fue mutua. Casi en llamas, le pidi\u00f3 a su marido volver a Buenos Aires.<\/p>\n<p>Ya en su pa\u00eds, apag\u00f3 sus fuegos con una actividad cultural intensa. Quer\u00eda divorciarse pero se le pon\u00eda dif\u00edcil. Cuenta Avelina que le dijo al marido: \u201cMir\u00e1 M\u00f3naco, estoy harta de depender de un chofer que me lleve de aqu\u00ed para all\u00e1, as\u00ed que me voy al Autom\u00f3vil Club Argentino y me saco el registro para conducir.\u201d El marido sonri\u00f3 burlonamente. Sin embargo, logr\u00f3 que le tomaran los ex\u00e1menes. Nuestro fantasma anfitri\u00f3n asegura que fue la primera mujer en obtener un registro de conducir por estas tierras.<\/p>\n<p>Otra vez fue a un bar de mucho renombre donde solo fumaban los hombres. Se sent\u00f3 en una mesa y encendi\u00f3 un cigarro. La invitaron a retirarse. Avelina la imita con orgullo, parada en la vereda, \u00a0acompa\u00f1ada cada vez con m\u00e1s mujeres, todas fumando.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os lleg\u00f3 Ortega y Gasset ( que result\u00f3 ser uno solo y no dos, nos aclara la casera) a Buenos Aires y la conoci\u00f3. Influy\u00f3 mucho en sus actividades.<\/p>\n<p>Victoria se present\u00f3 decidida en el diario La Naci\u00f3n \u2014que para esa \u00e9poca se editaba en distintas columnas en tres idiomas: castellano, ingl\u00e9s y franc\u00e9s\u2014 con una nota. Logr\u00f3 que se la publicaran. Se titulaba Babel y trataba de las desigualdades entre los seres humanos.<\/p>\n<p>Por fin logr\u00f3 el divorcio y se mud\u00f3 a un departamento en la calle Montevideo, en Buenos Aires. En un espect\u00e1culo se reencontr\u00f3 con Juli\u00e1n Martinez. Hablaban todos los d\u00edas, compart\u00edan gustos culturales y sociales. Avelina asegura que, al principio de la relaci\u00f3n, los contactos sol\u00edan ser telef\u00f3nicos, y que recuerda haber escuchado a su se\u00f1ora decirle a Juli\u00e1n, con voz seductora: \u201cHola, soy yo\u2026 \u201cV\u201d, s\u00ed\u2026 \u2014porque acostumbraba a\u00a0 mencionar a las personas solo por su inicial\u2014 Oh, claro,\u00a0 Las flores del mal\u2026de Baudelaire: \u00a0p\u00e1gina diez a la sesenta y nueve\u2026\u00a1Au revoir!\u201d. Pero despu\u00e9s de unos meses ese platonismo se transform\u00f3 en una pasi\u00f3n que los uni\u00f3 por casi catorce a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00c9l la alent\u00f3 en todas sus iniciativas. Pasaban largas temporadas \u00a0juntos en la mansi\u00f3n de la costa pero la sociedad no ve\u00eda con buenos ojos esa relaci\u00f3n. Nada le impidi\u00f3 a Victoria continuarla. Ni tampoco no permitirse la libertad de conocer a otros hombres.<\/p>\n<p>Le encantaba recibir en su casa a las celebridades culturales m\u00e1s diversas, a quienes apoyaba y hospedaba con\u00a0 entusiasmo.<\/p>\n<p>Avelina se atreve a mencionar a algunos, con una pronunciaci\u00f3n muy particular: Jean Cocteau, Jacques Lacan, Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, Le Corbusier, Gabriela Mistral.<\/p>\n<p>Si bien hubo quienes la acusaban de elitista, ella abri\u00f3 las puertas de su casa sin tener en cuenta la ideolog\u00eda de los invitados y fue mecenas de todo aquel que le inspirara respeto y admiraci\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>Sus hu\u00e9spedes ten\u00edan el privilegio de su belleza, de su elegancia natural, del estilo y comodidad de su casa, ambientada para el confort de todos. Ten\u00eda en cuenta los gustos de cada amigo y los hac\u00eda sentir tan c\u00f3modos que no se quer\u00edan ir.\u00a0 No se le escapaban detalles, ni en el jard\u00edn que ella cuidaba personalmente, ni en la m\u00fasica, ni en\u00a0 las fecundas sobremesas.<\/p>\n<p>Avelina se entusiasma con las an\u00e9cdotas. Dice que durante la estad\u00eda de Gabriela Mistral en la Villa, sol\u00edan las dos escritoras ir con los chicos que hab\u00eda en la casa \u2014dos de ellos de la propia Avelina\u2014 a Harrods ( s\u00ed, hab\u00eda una sucursal en Mar del Plata). \u201cSal\u00edan vestidos de una manera y volv\u00edan de otra. La se\u00f1ora los llevaba a la confiter\u00eda Jockey Club y les dec\u00eda: \u00a1A ver qui\u00e9n come m\u00e1s! Chich\u00edn era el preferido de Victoria, la hab\u00eda bautizado Votoya, en su media lengua, y as\u00ed la llamaban todos en esos d\u00edas, hasta la misma Gabriela.\u201d<\/p>\n<p>Se infla de orgullo nuestro fantasma cuando cuenta que \u201cfund\u00f3 la revista Sur, donde escrib\u00edan Borges, Thoman Mann, ese franc\u00e9s\u2026Malr\u00f3? ( Malraux) y qu\u00e9 se yo cuantos m\u00e1s.. Y\u00a0 tambi\u00e9n fue la primera mujer en fundar una editorial \u2014 tambi\u00e9n llamada Sur\u2014 donde se publicaron libros de escritores muy famosos como \u2014nada m\u00e1s ni nada menos\u2014 que Garc\u00eda Lorca (Tambi\u00e9n Virginia Woolf, Nabokov, Sartre, Camus) y hasta de ese psic\u00f3logo\u2026 \u00bfc\u00f3mo se llamaba? Algo de Yung\u201d.<\/p>\n<p>Con el tiempo, la relaci\u00f3n con Juli\u00e1n se apacigu\u00f3, se desgast\u00f3 u otros amor\u00edos se interpusieron. Pero la violencia vital de ella no se apag\u00f3 nunca.<\/p>\n<p>Cuando ya hab\u00eda pasado los sesenta, \u00a0en uno de sus viajes a Europa\u00a0conoci\u00f3 a Los Beatles. Volvi\u00f3 perdidamente enamorada de su m\u00fasica. Invit\u00f3 a Borges a escucharla, y bromeando, le puso una peluca. Avelina espiaba la escena temiendo su reacci\u00f3n. Se la sac\u00f3 en el acto y la tir\u00f3. La casera pens\u00f3 que se armaba, pero al rato se estaban riendo los dos.<\/p>\n<p>De sus viajes tra\u00eda siempre tesoros art\u00edsticos. En una ocasi\u00f3n le regal\u00f3 un tapiz muy colorido que a ella le pareci\u00f3 horrible y le dijo a su marido: \u201cAntonio, hazme un favor, ve y quema este trapo, no quiero verlo nunca m\u00e1s\u201d. En esa tarea estaba el obediente marido, cuando lleg\u00f3 Victoria y le pregunt\u00f3 qu\u00e9 le hab\u00eda parecido el tapiz de Picasso. Avelina le confes\u00f3 lo ocurrido y pudieron rescatarlo, apenas da\u00f1ado. Estaba tan enojada su se\u00f1ora que ella prepar\u00f3 inmediatamente las maletas, lista para el despido. Pasaron los d\u00edas y, en lugar de eso, el siguiente mi\u00e9rcoles, como era su costumbre, Victoria se present\u00f3 en la residencia de los caseros y le dijo: \u00bfNo vamos al cine hoy? Y marcharon a ver una de Bu\u00f1uel.\u00a0 Avelina no entendi\u00f3 la pel\u00edcula pero su ilusi\u00f3n estaba puesta en el plan siguiente: ir al Casino. Cuando llegaron, el saludo al ama de llaves fue reverencial \u2014iba vestida con su mejor ropa\u2014 pero a Victoria no le permitieron pasar. Es que su atuendo ten\u00eda una onda entre hind\u00fa y gauchesca que hab\u00eda adoptado desde que frecuentaba a Rabindranath Tagore.\u00a0Ella era as\u00ed, cuando se apasionaba por algo, lo hac\u00eda en profundidad.<\/p>\n<p>Todos los que nos hab\u00edamos agrupado alrededor del fantasma, lo bombardeamos a preguntas. As\u00ed fue que nos cont\u00f3 que Victoria hab\u00eda vivido con un c\u00e1ncer de paladar y garganta muchos a\u00f1os y lo hab\u00eda sobrellevado con remedios caseros. Muri\u00f3 de un infarto a los ochenta y ocho a\u00f1os. Tambi\u00e9n cont\u00f3 que s\u00ed, que en realidad estuvo presa en 1953, durante veintis\u00e9is d\u00edas, por cuestiones ideol\u00f3gicas. Parece que su amiga Gabriela Mistral fue a pedirle a Per\u00f3n que la soltara porque no era una oligarca sino una gran fil\u00e1ntropa. Que s\u00ed, que claro, que fue la \u00fanica latinoamericana que estuvo en el juicio de N\u00fcremberg.<\/p>\n<p>Cuando a nuestro fantasma se le empez\u00f3 a agotar la energ\u00eda, se despidi\u00f3 de nosotros diciendo que su aristocr\u00e1tica y afrancesada se\u00f1ora hab\u00eda sido tan argentina como el que m\u00e1s, y ley\u00f3 las palabras de su gran amiga Gabriela Mistral:<\/p>\n<p>\u201cH\u00e1ganos usted (que tiene en su mente y en su alma las posibilidades) un criollismo superior, una americanidad a la vez llana y fina como la de su trato personal, perfile y escarbe todo lo que quiera nuestra modalidad; cuide con celo su espa\u00f1ol y el de los que la rodean. Tal vez sea ese su encargo en este mundo: trasponer la argentinidad a unas l\u00edneas cualitativas. Dios la guarde, Victoria la americana\u201d.<\/p>\n<p>Y desapareci\u00f3 en medio de la noche, dej\u00e1ndonos con ganas de m\u00e1s an\u00e9cdotas, de la posibilidad de participar de una de esas tertulias literarias en esa casona llena de vida y misterios.<\/p>\n<figure class=\"image ckeditor-image\" style=\"max-width: 100%; width: 4032px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"4032\" height=\"3024\" alt=\"Villa Gainza Paz. \/ Autora.\" src=\"https:\/\/news.google.com\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702351085408.jpg\" class=\"lazyload\" srcset=\"https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/480,https:\/\/news.google.com\/270,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702351085408.jpg https:\/\/news.google.com\/480w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/768,https:\/\/news.google.com\/432,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702351085408.jpg https:\/\/news.google.com\/768w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/992,https:\/\/news.google.com\/558,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702351085408.jpg https:\/\/news.google.com\/992w,https:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.comhttps:\/\/news.google.com\/asset\/thumbnail,https:\/\/news.google.com\/1280,https:\/\/news.google.com\/720,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center,https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/https:\/\/news.google.com\/center\/media\/mundiario\/images\/2023\/01\/17\/2023011702351085408.jpg https:\/\/news.google.com\/1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 480px, (max-width: 768px) 768px, (max-width: 992px) 992px, 1280px\"\/><figcaption>Villa Gainza Paz. \/ Autora.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Al d\u00eda siguiente fui a la inauguraci\u00f3n de un bar en Villa Gainza Paz. Es otra casona marplatense que perteneci\u00f3 a una familia aristocr\u00e1tica de Argentina, construida hace un siglo por encargo de Alberto Gainza Paz y comprada en 1997 por una empresa privada que, conservando bastante su estilo, est\u00e1 remodelado la planta baja para abrir un moderno restaurante y bar.\u00a0<\/p>\n<p>Tom\u00e9 un caf\u00e9 en los jardines y entr\u00e9 a ver la casa que todav\u00eda est\u00e1 en obra. Los empleados aseguran que un fantasma la habita. Dicen que los tarros de pintura se mueven solos. Que las puertas que ellos cierran vuelven a abrirse y, sobretodo, cuando intentan tocar el piano se oyen portazos en la planta alta que permanece deshabitada.<\/p>\n<p>Este fantasma no est\u00e1 de humor para recibir a los visitantes. Hay rumores de que es una mujer que no ha sanado sus heridas. Es que las de amor son muy profundas. Era una criada muy joven y muy bonita que se enamor\u00f3 de uno de los hijos del patr\u00f3n, y qued\u00f3 embarazada. Su amante se neg\u00f3 a reconocer a su hijo ante el riesgo de un esc\u00e1ndalo familiar y ella se suicid\u00f3 en su habitaci\u00f3n de servicio. Desde entonces no descansa. Se comenta que est\u00e1 indignada por los cambios que se est\u00e1n realizando en el lugar donde vivi\u00f3 lo m\u00e1s importante de su vida. @mundiario<\/p>\n<p><em><strong>(*) Representada por la actriz marplatense M\u00f3nica Pari.<\/strong><\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/news.google.com\/__i\/rss\/rd\/articles\/CBMiamh0dHBzOi8vd3d3Lm11bmRpYXJpby5jb20vYXJ0aWN1bG8vb3BpbmlvbmVzL2ZhbnRhc21hcy1jYXNvbmFzLW1pdGljYXMtbWFyLXBsYXRhLzIwMjMwMTE3MDIzNzMxMjYwNjc1Lmh0bWzSAW5odHRwczovL3d3dy5tdW5kaWFyaW8uY29tL2FydGljdWxvL29waW5pb25lcy9mYW50YXNtYXMtY2Fzb25hcy1taXRpY2FzLW1hci1wbGF0YS8yMDIzMDExNzAyMzczMTI2MDY3NS5hbXAuaHRtbA?oc=5\">Source link <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciudad de Mar del Plata, en la costa atl\u00e1ntica de la provincia de Buenos Aires, tiene historia. 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